20 de septiembre 2001 - 00:00

Impulsa Blair un apoyo europeo más decidido a EE.UU.

 Berlín (EFE, AFP, Reuters) - El primer ministro británico, Tony Blair, inició ayer una intensa ofensiva diplomática para convencer a los gobiernos europeos más reticentes que se unan a los Estados Unidos en una decidida campaña mundial contra el terrorismo.

En ese marco, ayer se entrevistó en Berlín con el canciller alemán Gerhard Schröder y hoy viajará a París, para dirigirse el viernes a Washington. Tanto Alemania como Francia parecen estar poniendo reparos en su respaldo, ya que si apenas se produjeron los atentados del 11 de setiembre prometieron un apoyo irrestricto, ahora advierten contra una «aventura» militar de los Estados Unidos en Asia Central.

Tras el encuentro de Blair con Schröder se dejó traslucir la postura del gobierno de Berlín de no limitar la acción al campo bélico. «Ambos coincidimos en que la solidaridad también debe abarcar el apoyo militar, pero que debe ir acompañada de medidas económicas y políticas», expresó el canciller, quien había advertido más temprano que no estaba dispuesto a participar de una «aventura».

«Para secar el pozo del terrorismo se necesitan programas a medio y largo plazo», insistió Schröder en la conferencia junto con su colega británico. Alemania, Francia, China, Rusia y los países árabes moderados ya han advertido con mayor o menor claridad que no quieren pagar cualquier precio por una operación militar, y que es preciso dilucidar exactamente quién es el enemigo.

Blair y Schröder consideraron de gran importancia que se haya convocado a una reunión extraordinaria del Consejo Europeo, en la que, según Blair, no sólo habrá manifestaciones de solidaridad con los EE.UU., sino también se tomarán medidas concretas para atacar al terrorismo en el campo operativo y financiero.

El jefe de Gobierno británico se entrevistará hoy con el presidente francés, Jacques Chirac, quien el martes cenó en la Casa Blanca para acercar posiciones con Bush. Horas más tarde Blair partirá rumbo a Washington para asistir a la reunión más importante del periplo, que será la que mantendrá con el mandatario estadounidense, George W. Bush.

Allí se definirán detalles de la avanzada militar. De hecho, el Reino Unido es el único país, además de los Estados Unidos, del que se sabe que su grado de participación en la ofensiva será alto.
Blair tiene previsto también ir a Nueva York para observar las tareas de rescate en el lugar en donde estaban las Torres Gemelas.

La gira terminará mañana, cuando asista en Bruselas a la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y Gobierno de los países de la Unión Europea (UE) para analizar el nuevo panorama mundial tras los atentados terroristas.

Por su parte, el subsecretario de Estado norteamericano,
Richard Armitage, se reunió con el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Viacheslav Trúbnikov, en medio de las dudas del Kremlin por las implicaciones de decir sí o no a la coalición promovida por los EE.UU.

Tras el ataque a Washington y Nueva York, el gobierno de
Vladimir Putin alternó sus condenas al terrorismo con un ostensible despegue de una operación militar, presumiblemente por aprensión ante los posibles efectos en Asia Central, que considera dentro de su «esfera de influencia».

Los diputados de la Duma debatieron la jornada entera una vaga resolución antiterrorista, mientras que el jefe del Estado Mayor de Rusia,
Anatoly Kvashnin, indicó que su país no tomará parte de ninguna acción militar contra Afganistán.

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