Informe impugna seguridad también de vuelos de aeronaves de guerra

Política

Hay una crisis de seguridad aérea que el gobierno aún no admitió: la de la seguridad aérea militar. Datos no le faltan. Pilotos militares muertos tampoco. El gobierno lo sabe desde que recibió el hipercrítico informe elaborado por la Universidad Nacional de La Plata sobre el estado de los aviones de las Fuerzas Armadas. «No se alcanzaría la condición de aeronavegabilidad». La frase se repite como una constante a lo largo de todo el estudio, y su significado advierte hasta al lector menos experto sobre el riesgo de nuevos accidentes por fallas en la cadena de mantenimiento.

En el encabezado del informe, el coordinador de la Facultad de Ingeniería, ingeniero aeronáutico Alejandro Pesarini, detalla un glosario como para que no queden dudas. Sobre aeronavegabilidad, dice: « Representa la aptitud técnica y legal que debe tener una aeronave para volar en el aire en condiciones de operación segura».

Luego de la caída de un avión Lear Jet de la Fuerza Aérea en Bolivia (marzo de 2006) con el saldo de sus pilotos muertos, Garré ordenó la realización de una auditoría externa sobre el estado de la totalidad de las aeronaves que pertenecen a la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército Argentino. Acordó la participación del Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería de La Plata y creó un comité de seguimiento presidido por el secretario de Planeamiento, Oscar Cuattromo, el dueño de los números del ministerio.

La carpeta se titula: « Desarrollo de un estudio para determinar el estado general y de mantenimiento de la flota de aeronaves de las Fuerzas Armadas de la República Argentina». Tras varios meses de trabajo, los ingenieros aeronáuticos produjeron el informe preliminar cuyo resultado se mantuvo lejos de la prensa como si su divulgación fuera a vulnerar el secreto militar. No hay secretos luego de la seguidilla de 15 accidentes en la era kirchnerista con resultado fatal para 7 uniformados, entre pilotos y técnicos de vuelo. No hay secretos cuando se caen los aviones de caza en vuelos ornamentales sin siquiera haberse exigido sus sistemas como se hace en ejercicios aéreos o simulaciones de combate.

  • Talleres

    La tarea se centralizó en los tres talleres de reparación y mantenimiento que poseen las fuerzas para sus aviones: el Taller Aeronaval Central de la Armada en Bahía Blanca, el Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de Aeronaves 601 del Ejército Argentino en Campo de Mayo y la I Brigada Aérea de la Fuerza Aérea ubicada en El Palomar. El comienzo por los talleres tiene lógica, es allí donde se efectúa el mantenimientoy donde salen las miseriasa la luz. Como la prácticaextendida de dilatar el programa aconsejado por el fabricante cuando los recursos no llegan a tiempo o directamente Defensa no los asigna.

    Los enviados de Ingeniería Aeronáutica de La Plata recorrieron esas instalaciones y auscultaron cada aeronave en proceso de reparación y mantenimiento, los libros de registro, las herramientas, el instrumental empleado para los chequeos, la capacidad de los técnicos militares, la organización del sistema de mantenimiento militar y los recursos con que cuenta cada taller (entidad) para llevar adelante el mantenimiento de los aviones. Entre las objeciones más preocupantes a las que accedió este diario se pueden citar: «Los elementos para realizar mediciones así como instrumentos ( torquímetros, manómetros, calibres, micrómetros, etc.) no cuentan con un adecuado control de calibración, se evidenció falta de recursos económicos necesarios para el correcto funcionamiento de la entidad de mantenimiento, se evidenció que en forma sistemática se han diferido ítems de mantenimiento por falta de equipamiento, se evidenciaron elementos instalados en aeronaves en servicio, vencidos por vida límite o TBO (sigla en inglés de Time Between Overhaul).


  • Unanimidad

    Los auditores de la Facultad de La Plata dieron un veredicto unánime sobre esos aspectos del mantenimiento que ya está en poder de Nilda Garré: «no conformidad».

    Y repitieron como un calco las conclusiones y recomendaciones para las tres fuerzas: «las no conformidades indicadas describen un sistema de mantenimiento mediante el cual en lo que a aspectos técnicos se refiere, no se alcanzaría la condición de aeronavegabilidad. Visto las discrepancias del sistema de mantenimiento analizado, lo mencionado en el párrafo precedente y que el mantenimiento no sólo afecta a las aeronaves que se encuentran en proceso sino también a aquellas en servicio, se recomienda que con carácter de urgente se adopten las acciones correctivas correspondientes a las No Conformidades indicadas».
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