Hasta hace sólo un mes la próxima cumbre de presidentes del Mercosur generaba serias preocupaciones en el gobierno nacional, ante la falta de confirmaciones sobre las presencias de los jefes de Estado y la carencia de anuncios importantes para hacer en esa reunión. Sin embargo, en sólo una semana, el panorama cambió y un clima positivo cubre ahora las expectativas de los organizadores del encuentro de Córdoba, del 20 al 22 de julio. Aparentemente, el descongelamiento entre la Argentina y Uruguay luego de las presentaciones ante el Tribunal Internacional de La Haya y las incipientes negociaciones entre los dos países que comenzaron la semana pasada, hicieron que el clima general mejorara y que en todo el continente comenzara a verse esta cumbre con mejores ojos. Ello derivó, en que varios presidentes de la región, que se mantenían al margen, anunciaran en las últimas horas su voluntad de viajar a Córdoba. Por otro lado, muchos temas que estaban estancados, y que los jefes de Estado del Mercosur deben presentar en el encuentro, volvieron a discutirse aceleradamente, y se espera que estén definidos para el 22 de julio.
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Según el listado tentativo que maneja el Ministerio de Relaciones Exteriores que dirige Jorge Taiana, ya están confirmadas las presencias del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el paraguayo Nicanor Duarte Frutos, el venezolano Hugo Chávez, la chilena Michele Bachellet, el boliviano Evo Morales y el uruguayo Tabaré Vázquez, que el viernes pasado terminó de cerrar su viaje a la Argentina. Pero además anunciaron su presencia en la cumbre de Córdoba otros dos presidentes latinoamericanos: el colombiano Alvaro Uribe y el ecuatoriano Alfredo Palacio.
Ambos habían sido invitados desde un principio por el gobierno argentino, pero la posibilidad de concurrir a una cumbre latinoamericana donde los conflictos regionales sean más importantes y sonados que los avances en los procesos de integración, hicieron que se dejara de lado la presencia. Como ahora la situación es diferente, y como en la cumbre se tratará el tema del gasoducto latinoamericano (proyecto del que ambos países quieren participar), Uribe y Palacio estarán presentes en la Argentina.
Este viaje será entendido además como un aval al ingreso de Venezuela al Mercosur, cuyo cronograma se presentará en la cumbre de julio, y que implicaría la salida definitiva del país caribeño de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). La participación de los presidentes de Ecuador y Colombia, que integran ese bloque sudamericano que abandonará Venezuela, es visto como un gesto positivo tanto por el gobierno de Hugo Chávez como por los presidentes del Mercosur.
Posibles presencias
Podría haber otros dos jefes de Estado presentes en la cumbre, pero sus confirmaciones dependen de situaciones diferentes. Por un lado, se espera que el presidente mexicano Vicente Fox participe del encuentro y viaje nuevamente hasta la Argentina (ya había estado en noviembre en la cumbre de Mar del Plata, donde no tuvo una buena experiencia con Néstor Kirchner).
Fox fue ahora especialmente invitado por el gobierno nacional, debido a que el país está próximo a cerrar un importante acuerdo de apertura comercial, que le permitirá a la Argentina llevar las exportaciones a ese mercado por arriba de los u$s 3.000 millones anuales en el mediano plazo. La idea del gobierno es presentar ese acuerdo en el marco de la cumbre de Córdoba, y anunciar la futura extensión del mismo con todo el bloque para los próximos años. Sin embargo, aún Fox no confirmó su presencia. Aparentemente, problemas políticos internos ante la cercanía de las elecciones presidenciales en ese país, y el persistente temor a tener nuevamente una mala experiencia como la de Mar del Plata, retrasan la decisión del mexicano.
El otro caso es el de Fidel Castro. Se sabe que el Mercosur está terminando de negociar positivamente en estos días un acuerdo comercial con Cuba, que para la Argentina sería un buen negocio para incrementar sus exportaciones a ese mercado. Se sabe también que el propio Chávez invitó a Castro para que participe del encuentro en donde Venezuela se sumará al Mercosur. Sin embargo, y tal como afirmó ayer este diario, la invitación formal al jefe de Estado caribeño depende de la voluntad del régimen cubano de aceptar discutir el caso de la médica Hilda Molina, impedida de abandonar la isla para visitar a su hijo residente en la Argentina.
Capítulos importantes
Sobre el contenido de la cumbre de Córdoba, ya se sabe que se presentarán formalmente el cierre de las negociaciones en tres capítulos diferentes e importantes: el ingreso de Venezuela, el nuevo Código Aduanero Común que regirá desde 2008 y el lanzamiento formal del Parlamento del Mercosur.
También habría anuncios sobre los acuerdos de apertura comercial con Cuba, Israel y Pakistán, y la definición de una posición común para las próximas negociaciones ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) para presionar nuevamente por la reducción de los subsidiosagrícolas.
En los últimos días terminó de definirse además la forma en que Venezuela ingresará al bloque, al menos en términos diplomáticos. El 4 de julio, en Caracas, los cuatro presidentes del bloque firmarán el acuerdo de incorporación del país, en un acto que personalmente está preparando Hugo Chávez. Con este encuentro anterior a la cumbre, Venezuela podrá participar de la reunión de Córdoba como un socio pleno, en los debates previos a la firma de los acuerdos finales. Lo que no tendrá aún, y que recibirá recién en 2010, es la posibilidad de votar en igualdad de condiciones con los socios fundadores: la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
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