6 de octubre 2006 - 00:00

Interés inmobiliario por el plan militar de Bendini

Roberto Bendini
Roberto Bendini
Dos veces, por lo menos, la ministra Nilda Garré -antes de emprender un prolongado periplo por el exterior- escuchó junto a otros jerarcas militares el informe del general Roberto Bendini explicando el Plan 2025 como «objetivo orgánico» de la fuerza (el que explicó en un matutino hace pocos días, prometiendo castigos además para los que vayan a las marchas de las víctimas contra la subversión). La Garré escuchó, atenta sobre todo -es una mujer que no desconoce el mundo de los negocios- las distintas propuestas que incluyen desde la transformación de los actuales comandos de Cuerpo de Ejército en Comandos de División al traslado, nuevas ubicaciones y especialmente desocupaciones de ciertas unidades castrenses. Tomó aire como si no le gustara, sea porque la idea proviene de otro ministerio (Obras Públicas, el casi ávido Julio De Vido, verdadero numen de Bendini), sea por las complicaciones de tipo económico que los emprendimientos pueden suponer. Lo último que ella desea es que haya siquiera una pizca de suspicacia en su gestión.

Un tema a observar, mientras se habla de crear un nuevo Comando de Brigada de Monte (Resistencia) a la creación de compañías de Cazadores de Monte o la asignación de 21 millones de pesos para ejecutar ciertas obras para el período 2007. Eso, hasta ahora, más bien parece un maquillaje, como los «importantes cambios» en los Cuerpos de Ejército. En rigor, los tres actuales mantienen su nombre de otrora, pero al haber perdido progresivamente efectivos en los últimos 25 años, lo único que realmente se modificará será el nombre.

  • Poca significación

  • En Defensa no ignoran que, en el siglo XXI, desplazar comandos no significa casi nada para el ejercicio de esa actividad: en estos tiempos, con medios de comunicación desarrollados, el tema de las distancias carece de la importancia de antaño. Todo se suple con comunicaciones aptas. Pero no eran estas críticas las que más interesan en Defensa (y en otras áreas), sino las características de algunas mudanzas, casi estratégicas -para utilizar la jerga castrense- pero no en el tema específico de las fuerzas, sino por sus características inmobiliarias.

    Es que el cambio del comando de Rosario a Curuzú Cuatiá -que no había aparecido antes en los planes originales del Proyecto 2025 que tanto entusiasma a Bendini- ahora supondría un vacío inmenso de ocupar en esa ciudad santafesina, cada vez más activa, desarrollada y sedienta de inversiones. Para hacer y para hacerse. De ahí que, más que contemplar aspiraciones de Bendini, se entiende que éste -en su esbozo de planeamiento- ha escuchado observaciones de otra cartera, la de su amigo De Vido. Parece que en Rosario, con esta desocupación, se despertaría una inquietudpor administrar en el futuro la enorme cantidad de terrenos que quedarán vacíos, edificios, viviendas (en Rosario, el Ejército dispone de más de 100 departamentos) y hasta alguna isla perteneciente a la fuerza. Con el criterio de megagasoducto, parece que algunos funcionarios -a los que tampoco serían ajenos ciertos jefes militares- han imaginado determinados fines inmobiliarios para ese futuro remanente, incluyendo en el proyecto a la interesante isla, tal vez codiciada para convertirse en un country. Ya se imagina algún tipo de fideicomiso para ese desarrollo, licitación y adjudicaciones con firmas de plaza, las que en los últimos tiempos ganan con frecuencia esas licencias.

    Este es un costado que hasta el momento no se había advertido en Bendini ni en ministros que lo asesoran, ya que otros militares y asesores en Defensa se preocupaban por la derivación del Comando del Cuerpo V, en Bahía Blanca, hacia Comodoro Rivadavia, bajo la inspiración de Defensa que esa unidad se concentre con otras de las restantes fuerzas, aviación y marina. Algo raro: ya en Bahía Blanca está cumplido ese objetivo con comandos operativos conjuntos de las tres fuerzas, con lo cual cuesta entender el traslado. También imaginan como improbable pasar por el momento el Cuerpo de Córdoba a San Luis y que, con la asignación de fondos -con un presupuesto operativo menor al de este año-, hablar de esas cuestiones para inflar las estructuras más bien expresa una aspiración.

  • Atracción


  • En Defensa, también en otros sectores, hay atracción por las posibilidades inmobiliarias de Rosario (hasta los diarios se interesan por la publicación de avisos al respecto para futuras ventas) y alguna inquietud por otro propósito de Bendini: es que al regresar de Bolivia ha dispuesto estudios para donarle obsoletos vehículos (semioruga Diamond, utilizados en la Segunda Guerra Mundial) al gobierno de Evo Morales. Si bien ya no se utilizan en la Argentina, nadie sabe si contribuyen a pacificar la región, menos en ese país vecino, al cual hoy Venezuela le promete construir numerosos cuarteles, justo cuando más se excita la situación interna por conflictos entre las regiones bolivianas. Se supone que no anida otro tipo de voluntad en esa gracia que Bendini y el gobierno quieren tener con sus colegas revolucionarios de Bolivia.

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