15 de diciembre 2005 - 00:00

Jura de esposas reunió en el Senado a Duhalde y Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner se abraza en el recinto del Senado con su hijo Máximo y su esposo ante la mirada de Alberto Balestrini. (1) Chiche Duhalde se dirige a jurar ante la vista de Carlos Menem, Ginés González García y Aníbal Fernández. (2) El palco de los Duhalde: Eduardo y sus hijas, acompañados por José María Díaz Bancalari, Mabel Müller, Oscar Rodríguez y Eduardo Camaño. (3) Chiche Duhalde termina de jurar y se acerca a saludar a Kirchner, bajo la mirada de Balestrini y Scioli. (4)
Cristina Fernández de Kirchner se abraza en el recinto del Senado con su hijo Máximo y su esposo ante la mirada de Alberto Balestrini. (1) Chiche Duhalde se dirige a jurar ante la vista de Carlos Menem, Ginés González García y Aníbal Fernández. (2) El palco de los Duhalde: Eduardo y sus hijas, acompañados por José María Díaz Bancalari, Mabel Müller, Oscar Rodríguez y Eduardo Camaño. (3) Chiche Duhalde termina de jurar y se acerca a saludar a Kirchner, bajo la mirada de Balestrini y Scioli. (4)
El Senado logró ayer reunir a tres ex vicepresidentes de la Nación, más Néstor Kirchner. Pero no se trató de una cumbre de líderes para acordar políticas de Estado, al estilo del Pacto de La Moncloa. Por el contrario, fue una reunión a la fuerza con el justificativo de asistir a la jura de los senadores bonaerenses: Cristina Fernández de Kirchner; la ex primera dama Hilda Chiche González de Duhalde; y José Pampuro, que recién realizaron ayer su juramento por una demora en el conteo de votos en la provincia de Buenos Aires.
La ceremonia, casi una copia de la que se vivió hace dos semanas,
tuvo tintes de reunión familiar, tanto para los Duhalde como para los Kirchner. El esposopresidente y el hijo de la ahora senadora bonaerense fueron los invitados de lujo de la sesión por lo que se ubicaron en el mismo lugar que se había dado en la sesión anterior al Presidente, dentrodel recinto y frente a las bancas. Para completar el cuadro familiar, desde unos metros seguía la sesión la otra senadora, su hermana Alicia.

Por segunda vez en menos de dos semanas, Kirchner hizo su entrada a la Cámara alta a las
12.10 -la sesión estaba convocada para las 11- y se ubicó entre el nuevo presidente de la Cámara de Diputados, el matancero
Alberto Balestrini y su hijo Máximo, de estricto pantalón y remera.

También escoltaban al santacruceño Aníbal Fernández, Alberto Iribarne y Ginés González García. Más miembros del Gabinete presentes que durante la jura del resto de los senadores. Lejos, en los palcos, estaba Eduardo Duhalde, quien asistió para presenciar la jura de su esposa y ni siquiera cruzó miradas con el Presidente.

• Furcio

Desde el recinto seguían la sesión los otros dos ex jefes de Estado: Carlos Saúl Menem -que entró hacia el final y sólo pudo aplaudir la jura de Chiche-y el puntano Adolfo Rodríguez Saá.

En medio de todo el color y la concentración de interna peronista que se daba en el recinto, Daniel Scioli no pudo evitar el furcio del día. Al invitar a la primera dama a jurar como senadora la presentó como legisladora por la provincia... de Santa Cruz. Kirchner definió el acto fallido de su vice mordiéndose los labios y expresando un gesto de fastidio. Cristina ni se inmutó y procedió solamente a colocarse frente a los Santos Evangelios para el trámite. Enseguida el vicepresidentecorrigió su error y le tomó juramento por la provincia de Buenos Aires.

•Muestra de afecto

Cristina abrazó entonces a su marido, quien invitó al hijo de la pareja a sumarse a la muestra de afecto público, mientras Chiche y su esposo seguían disfrutando la equivocación de Scioli. No era para menos, los Duhalde habían denunciado durante la campaña para las elecciones del 23 octubre en cuanto espacio mediático tenían la supuesta maniobra de Cristina Fernández de buscar representatividad política en territorio bonaerense, cuando toda su carrera parlamentaria la había desarrollado como legisladora por Santa Cruz.

Llegó después el turno de
José Pampuro, el único kirchnerista junto a Ginés González que saludó con cierta efusividad a Menem, y finalmente el de Chiche Duhalde. La ex primera dama consiguió la foto del día al darse la mano con Néstor Kirchner que siguió también su jura desde un metro de distancia-y después, como quien pretende dejar su marca, se dedicó a besar a cada uno de los ministros presentes. Desde el palco su marido y sus hijas estaban custodiados por una concentración duhaldista liderada por Mabel Müller y Oscar Rodríguez, Juan José Alvarez, Eduardo Camaño y José María Díaz Bancalari. Chiche, después, pasó a ubicarse en su nueva banca situada en la última fila al lado de la salida del recinto -la misma que utilizó hasta ahora Nancy Avelín-, un lugar clave, si se hablara de la Cámara de Diputados, para sentar integrantes del «Barrio Chino».

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