Cuarentena: Kicillof marcó diferencias con la Ciudad pero negó tensiones con Rodríguez Larreta

Política

El gobernador bonaerense insistió con sus cuestionamientos a flexibilizar el aislamiento. En la Ciudad reabren bares y otros locales gastronómicos.

"No hay ninguna situación de tensión". El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, negó que existan roces con la administración de la Ciudad más allá de las diferencias que mantiene con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, sobre cómo gestionar el aislamiento por la pandemia de coronavirus.

En diálogo con el canal C5N, Kicillof remarcó las diferencias de su gestión y la porteño respecto a flexibilizar el aislamiento y defendió mantener las restricciones mientras que en la Ciudad este lunes se habilita la apertura de actividades gastronómicas y los encuentros sociales al aire libre.

"No hay ninguna situación de tensión. Sí lo que diría es que indudablemente hay un incremento de los casos; y supongamos que fuera una estabilidad... una estabilidad tan alta no es bueno. Tenemos que apuntar a reducir los casos, yo no me conformo con la estabilidad", insistió Kicillof.

Más temprano, el gobernador bonaerense alertó que los casos de coronavirus están en ascenso en todo el país, aseguró que el AMBA vive una situación epidemiológica “tremendamente frágil” y defendió el aislamiento social y obligatorio como medidas para evitar más contagios.

“Es un error abrir prematuramente, abrir de más”, dijo Kicillof durante una conferencia de prensa brindada en la Casa de Gobierno de La Plata. “Esto pasó en varias partes del país, el virus entra mucho y no se lo puede parar. No podemos acompañar más aperturas. No podemos arriesgar perder en cinco días lo que logramos en cinco meses. No lo puedo permitir”, sostuvo.

“Cómo le explico a los médicos de terapia, que mientras ellos no dan abasto, se siguen abriendo actividades, y estamos orgullos de que no haya faltado una cama. Hemos conseguido que hasta el momento nadie se quede sin cama, ambulancia, cuidado y atención, y eso es lo que tenemos que preservar”, afirmó.

"El virus nos está ganando, todavía no tenemos vacuna ni remedio. La única forma de cuidarse es muy antigua, es no tomar contacto, usar barbijo, lavarse las manos y no hacer lo que antes hacíamos. No es una pérdida de libertad, es una ganancia de salud", señaló, y lo comparó con un posoperatorio, cuando recomiendan reposo. "Son consejos médicos", explicó. Para Kicillof, el aislamiento es "el mal menor", y advirtió que si al virus "se le da ventaja, se escapa, te contagia y a aveces termina en un fallecimiento".

Al iniciar su exposición, el gobernador cuestionó a los que piden abrir actividades sin pensar en las consecuencias. “Es una situación que unos no conocen, otros no quieren ver y otros la quieren ocultar”, sostuvo. “Lo que daña no es el gobierno, es el virus”, arremetió. “No es momento de hacer político con lo que está pasando. No es un año para politizar la cuestión, hay que dedicarnos a cuidarnos entre todos”, completó.

El mandatario provincial recordó que el viernes pasado mantuvo un “reunión muy extensa” con Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta, donde según dijo, se analizó la situación en detalle del AMBA, que es una zona urbana y sanitaria única. “La mitad de la gente que trabaja en la Ciudad viene todos los días de la Provincia, y por eso es necesario articular (las medidas). No se puede separar lo que es inseparable, el virus cruza la General Paz como la gente, va y viene”, describió, y alertó que “la situación epidemiológica que se viven en el AMBA es de una estabilidad tremendamente frágil”.

“El viernes vimos que los casos empezaron a crecer y esta tendencia se consolidó. Esto no es una crítica, ni una discusión, es un dato. La situación no está igual o mejor, está peor. La fragilidad depende de los cuidados y la movilidad, y si de cada uno de nosotros evita el contagio. Y esto pasó en todo el país. No es un dato político, es cómo se mueve el virus, que no sabe nada de partidos políticos”, consideró.

En ese marco, Kicllof dijo que la pandemia en la Provincia antes era un fenómeno más concentrado y que ahora se propagó fuertemente por el interior provincial. “Se duplicó la importancia de casos en el interior de la provincia. Donde antes eran poquitos casos, ahora son 200”, expresó.

Un total de 32 municipios del interior de la provincia de Buenos Aires transitan la fase 5 del aislamiento social, con la mayoría de sus actividades habilitadas, mientras que otros 63 permanecen en la etapa 4 y los restantes 40 que integran el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) siguen en la fase 3.

De acuerdo con el informe semanal que se publica en el Boletín Oficial bonaerense, son 63 las ciudades del interior que están en fase 4. Se trata de los municipios que en las últimas dos semanas tuvieron "más de diez nuevos casos de Covid-19 cada cien mil habitantes, en al menos alguna de las semanas y no formen parte del AMBA".

Asimismo, Kicillof destacó que si bien el sistema de salud bonaerense soporta el nivel de contagios, no hay que dejar de ver día a día los datos de ocupación de camas de terapia intensiva. “Todos los días cambia la tasa porque crece la cantidad de camas. Cuando asumimos había 883 camas públicas de terapia intensiva, hoy hay 1.306 ocupadas, de las cuales 807 son coronavirus”, detalló el mandatario, y dijo que hoy en total hay 2.113 camas, de las cuales 1.230 fueron agregadas durante su gestión.

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