Con la evidencia de que el peronismo se ha alineado casi totalmente detrás de él, con la demostración de que controla la Cámara de Diputados y con la semiplena prueba de que en poco tiempo podrá controlar la Justicia, Néstor Kirchner se lanzará esta semana, nuevamente, a la campaña. Con remansos y aceleraciones, se embarca en una navegación cuyo próximo destino es la reelección de 2007.
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Se advertirá especialmente en este primer tramo de la campaña que estará caracterizado por un clima de exaltación personal. Tanto, que concluirá en la Plaza de Mayo, el 25 de Mayo, con un mitin reelectoral organizado por Carlos Zannini y el kirchnerismo íntimo. Antes habrá, el 24 de marzo, una primera aparición muda en el balcón sobre la calle Balcarce. El mandatario quiere mostrarse con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la conmemoración del golpe de 1976. Y este viernes mismo se preparan festejos en La Plata, organizados por Carlos Kunkel, para celebrar los 60 años del primer triunfo electoral del peronismo, el 24 de febrero de 1946, cuando el fundador llegó a la presidencia por primera vez. Prometen en la capital provincial la aparición de Cristina Kirchner, vecina de Tolosa pero, desde el 23 de octubre pasado, representante del distrito en el que se realizará la fiesta. La secuencia comienza hoy en una localidad cuyo significado no podría ser más expresivo: San Vicente, que cumple 150 años desde su fundación. Diplomáticamente, se podría decir que Kirchner descenderá como local al partido bonaerense donde se alojaron los Perón, Juan y Evita, para disfrutar de una quinta suburbana, que ahora se conserva como museo.
Con un poco más de saña, se podría recordar que ese museo conserva un vagón, el que usaba Evita en sus locomociones asistenciales, y que desde ese vagón Eduardo Duhalde se le animó a Kirchner por primera vez a armarle un frente de disidencia. El santacruceño bautizó a esos audaces el «grupo Mausoleo». Al cabo de dos años, esa fracción quedó dramáticamente reducida al grupo de diputados que ayer votaron en disidencia la reforma del Consejo de la Magistratura. San Vicente, ya para sembrar cizaña, es la tierra de los Duhalde. Casi tanto como Lomas de Zamora. Allí mantuvieron la quinta Don Tomás, sede de las jugadas de ajedrez con que el ex presidente solía impresionar a su séquito. Lugar ideal para que el temperamento festivo de Kirchner levante un segundo mausoleo en el distrito, el de quien lo llevó al poder. En el paraje está ubicado también el refugio actual del matrimonio Duhalde, la quinta Las Casuarinas. Pero, sobre todo, el Presidente irá a tomar posesión política -en su nuevo rol de jefe bonaerensedel distrito en donde reinan los Arcuri: Antonio y Brígida. Acaso no haya matrimonio más allegado a Eduardo y Chiche Duhalde que el de estos dos descendientes de italianos. «El Tano» o «El Pelado» formó parte hasta ahora del círculo estrecho del ex presidente y fue, durante los 8 años en que gobernó Buenos Aires, el encargado de administrar el Fondo del Conurbano, es decir, el corazón económico de esa administración.
Ya con Duhalde en la presidencia, Arcuri fue secretario legal y técnico. Kirchner, que conoce las costumbres de la casa, llega con presentes: habrá para San Vicente un nuevo cuartel de bomberos y una plaza grande y hermosa. Después hay que seguir hablando. Arcuri dispuso todo para agasajar a su nuevo jefe: invitó a Daniel Scioli, el gabinete completo, los intendentes vecinos, presididos todos por el de Florencio Varela, Julio Pereyra -autodefinido, los dedos pulgares hacia el pecho, como «un K de la primera hora»-, diputados del bloque de José María Díaz Bancalari, con el propio «Mono» en primera fila, sindicalistas como Hugo Moyano y Jerónimo «Momo» Venegas. Se podría decir que, al cabo de este acto, en el que Kirchner descenderá al distrito nuevamente de la mano de Felipe Solá, la conquista bonaerense ha sido simbólicamente consumada.
Pero faltará algo: Lomas de Zamora, la casa de Duhalde. El intendente Jorge Rossi ya invitó al Presidente a visitar el distrito. Pero desde la Casa Rosada dejaron en suspenso la respuesta. Se abren alternativas sobre el proceder de Kirchner. Hay quienes dicen que pronto se paseará por Lomas de la mano del duhaldista Rossi. Pero los que conocen más al mandatario suponen que su ambición es otra: llegar al lugar de la mano del propio Duhalde, doblegado. Todo el movimiento, desde la modificación de la Magistratura hasta la « borocotización» del ex presidente y padrino, estaría presidido por la misma ideología, tan peronista, que definió en un aforismo el correntino Julio Romero, hace décadas: «Poder que no abusa, poder que no sirve».
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