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El Presidente apeló a "la memoria" de los porteños y le pidió "a cada hombre, cada mujer, cada joven" que observen el pasado y descubran a "quienes se esconden en máscaras, aquellos que fueron a saquear o dicen que hay que renovar la política y van a buscar a los millonarios de De la Rúa".
El jefe de Estado disparó así en forma elíptica a los dos principales adversarios de Bielsa, el candidato de PRO, Mauricio Macri, y la postulante del ARI, Elisa Carrió, quien está acompañada por el ex dirigente delarruista Enrique Olivera.
"Les quiero pedir a los capitalinos que tengan memoria. Así como durante tantos años votaron incondicionalmente a De la Rúa, a Menem, a Erman González, a Olivera, ahora no voten a los descendientes de ellos. Que nos den la oportunidad para llevar adelante a la Argentina y cambiarla", pidió.
También aludió a Carrió cuando señaló que "una candidata dijo que si le pasara lo mismo (que a la empresa Suez) también se iría del país. Hay que tener coraje y defender las ideas y no cambiarlas por dos o tres votos", afirmó.
Kirchner fue el protagonista del acto de cierre de la campaña del Frente para la Victoria porteño y acompañó a la lista de postulantes que encabezan el canciller Bielsa como candidato a diputado nacional y Elvio Vitali en la nómina de legisladores porteños.
En el acto, que se realizó en el estadio cubierto del club Argentinos Juniors, Kirchner se quejó porque recibe "descalificaciones, ataques arteros y hasta 'truchan' la foto de mi pibe" al aludir a un retrato que publicó un semanario, mencionando que se trataba de Máximo, el hijo mayor del Presidente, aunque pertenecía a otra persona.
"Porteños, dénme la fuerza porque es posible hacer una patria para todos. El voto es un voto del cambio o de más de lo mismo, de los descendientes del pasado", sostuvo el jefe de Estado, y afirmó que la candidatura de Bielsa "está creciendo y está dos puntos arriba" de sus adversarios.
En una nueva apelación a la "memoria" de los porteños, señaló que "no somos nosotros los que hicimos el corralito, los que generamos la situación económica agónica, los que saquearon a la Patria y vendieron a la Argentina".
Antes que el jefe de Estado, el canciller Bielsa cuestionó a sus adversarios del PRO y el ARI, y defendió con énfasis la gestión del gobierno nacional.
"El principal legado de estos dos años y meses desde que asumió Kirchner, es que su gobierno nos permite pensar que lo mejor está en el futuro, que se puede mirar para adelante porque hay trabajo, educación, felicidad", afirmó.
Cuando le tocó cuestionar a Macri, el canciller sostuvo que "es mentira cuando dicen que un rico no va a robar" y afirmó que le cree a "(Marcelo) Delgado, (Jorge) Bermúdez y (Antonio) Barijho", los jugadores que sugirieron irregularidades en sus transferencias.
"Macri solo quiere la seguridad de su propiedad. Con la plata que reclama el grupo Macri, se podría hacer asfalto y pagarle a 36 mil maestros", calculó.
Al aludir a Carrió, señaló que "está cansado de que diga que el gobierno es autoritario. Autoritarismo hay en el ARI que expulsó a (Héctor) Timerman y a (José) Nun" y tomó una de las ideas de campaña de su adversaria.
"Contrato moral es cuando se pasa por la Casa de Gobierno a las once de la noche y están las luces encendidas porque el presidente está trabajando", afirmó.
El acto se realizó en la cancha de fútbol de salón del Complejo Polideportivo del Club Argentinos Juniors, que fue cerrado por una carpa gigante, con un escenario dominado por una gran bandera argentina con la inscripción "Frente para la Victoria".
A los costados del escenario, dos pantallas gigantes permitieron seguir los detalles del acto, mientras que los simpatizantes agitaban banderas celestes y blancas, entre las que resaltaban las identificaciones del Sindicato de Taxistas de UPCN y del SUTERH.
La presencia del presidente Kirchner ya estaba anunciada, por lo que el locutor del acto reservó el espacio de la sorpresa para el final de la presentación de los candidatos y funcionarios presentes, cuando dio paso al hermano del canciller, el ex técnico de la selección nacional de fútbol, Marcelo Bielsa.
Bielsa, el entrenador, subió último al escenario, se estrechó en un abrazo con su hermano y luego se retiró, justo cuando empezaban los cánticos de los simpatizantes, la marcha "Los muchachos peronistas" y luego los discursos.
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