Néstor Kirchner volverá hoy a viajar al interior del país. El Presidente arribará poco antes del mediodía a la ciudad de Comodoro Rivadavia, Chubut, para anunciar obras por más de $ 200 millones y, de paso, intentar reivindicarse del mal trago sufrido en Tucumán, donde su visita del viernes pasado fue empañada por graves disturbios.
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El gobernador local Mario Das Neves y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli -viajó ayer-, estuvieron muy preocupados en los preparativos de la jornada de hoy para que el Presidente «se sienta como en casa», en palabras del mandatario. Es que también querían espantar el mal momento que pasó el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien ayer fue increpado en Santiago del Estero a pesar de los esfuerzos del interventor Pablo Lanusse para que tuviera una estadía tranquila (ver Ambito Nacional).
Aun así, la tranquilidad patagónica puede presentar a Kirchner y su comitiva --lide-rada por Julio De Vido-algunos trastornos que van más allá de las bajas temperaturas y las rutas obstruidas por nieve.
El jefe de la Policía provincial, Juan Ale, confirmó ayer que manejan el dato de que viajarían a Comodoro Rivadavia unos 50 activistas alineados con el piquetero Raúl Castells, «los mismos que estuvieron en Tucumán», señalaron fuentes locales. Allí los recibirían los más pacíficos representantes locales de Polo Obrero y la Federación Tierra y Vivienda. Un reclamo fuerte será el de los ex empleados de YPF, que serán recibidos por Kirchner en el aeropuerto (el Tango 01 aterrizaría a las 11), y reiterarán su pedido por el cobro de acciones mal liquidadas de la ex petrolera estatal por el programa de propiedad participada. Ayer fueron atendidos por Parrilli, pero se retiraron muy ofuscados de la reunión.
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