El presidente Néstor Kirchner dijo hoy ante altos mandos de las Fuerzas Armadas y egresados de las escuelas militares que espera poder devolver "a su hogar" al testigo Jorge Julio López, desaparecido hace más de tres meses tras declarar contra el represor Miguel Etchecolatz.
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"Queremos que como Estado podamos devolver al ciudadano López a su hogar para que definitivamente en la Argentina desaparezcan estos fantasmas que tanto daño nos han hecho", enfatizó Kirchner en el Colegio Militar de la Nación, en la ceremonia de egreso conjunto de las tres Fuerzas Armadas.
En ese contexto, kirchner aseguró que los cadetes que hoy egresaron, sus familiares y los mandos de las distintas fuerzas "comparten la misma angustia de todos los argentinos de encontrar y buscar la verdad".
En presencia del vicepresidente Daniel Scioli y de la ministra de Defensa, Nilda Garré, el jefe de Estado expresó su esperanza de hallar "ese sol permamente que debe cobijar a todos, que es la reconcilización con memoria y justicia".
El Presidente defendió su decisión de expresarse sobre el caso López en el Colegio Militar, al sostener: "lo quiero decir acá porque esto simboliza la unidad de concepción y solidaridad de todo el pueblo argentino, sobre este hecho que lo sentimos todos los argentinos por igual".
Kirchner agregó que los cadetes que egresaron forman parte del "punto de inflexión" hacia unas Fuerzas Armadas "con un claro sentido profesional y nacional, integrada al destino estratégico del Estado".
Kirchner llegó al patio de honor del Colegio Militar, con asiento en la localidad bonaerense de El Palomar, con una hora de demora.
Fuera de toda formalidad, luego de expresar su esperanza para que el Estado encuentre a López, en el último tramo de su discurso le tomó juramento a alrededor de 250 cadetes egresados del Colegio Militar, la Escuela Naval y la Escuela de Aviación.
Los nuevos subtenientes, guardiamarinas y alféreces juraron respeto a la Constitución y luego recibieron las insignias y espadas, símbolo del mando, previa bendición que estuvo a cargo de monseñor Pedro Candia, del vicariato castrense.
En su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Kirchner dijo a los egresados que se les entregaban los sables "para que los empuñen en defensa de la Patria" y les reclamó que "sean custodios de la soberanía, la democracia y los derechos humanos".
Los flamantes egresados fueron alentados por el Presidente a "participar de una profunda reformulación de la política de defensa del país".
Resaltó que la Constitución Nacional "fija el marco esencial que orienta el cumplimiento de tareas" de las Fuerzas Armadas.
Por otra parte, realizó una fuerte defensa de las reformas castrenses, como la convocatoria al Consejo de Defensa Nacional, la elaboración de un proyecto de reforma integral de las tres armas y los cambios en el sistema de inteligencia militar.
También expresó a los nuevos cuadros militares que "se deben convertir en la clara concepción de las Fuerzas Armadas que necesita nuestro país, con un Ejército, una Marina y una Fuerza Aérea con un claro sentido profesional y nacional".
Kirchner estuvo acompañado por el Jjfe de Gabinete, Alberto Fernandez; el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli; y el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini.
También participaron del acto el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier; los titulares del Ejército, general Roberto Bendini; de la Armada, almirante Jorge Godoy; y de la Fuerza Aérea, brigadier Normando Costantino.
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