18 de octubre 2006 - 00:00

Kirchner, forzado a encontrar argumentos

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
Néstor Kirchner y un grupo de funcionarios -los mismos con quienes suele atardecer en los días de crisis- extendían la jornada anoche en el área presidencial de la Casa de Gobierno, evaluando qué posición adoptar ante los incidentes en la quinta de San Vicente.

Hoy el mandatario se pondrá en dos oportunidades ante el micrófono junto a Felipe Solá, el otro ausente notable ayer en los actos de traslado de los actos de Juan Perón. Por la mañana firmará la concesión de la autopista Pergamino-Pilar en el Salón Sur de la Casa de Gobierno. Es un recinto que elige cuando no quiere hablar (para eso tiene el Salón Blanco).

Por la tarde, también junto a Solá y al intendente Mario Ischi, inaugurará el Mercado Concentrador en la localidad bonaerense de José C. Paz.

Aquí es posible que hable de los hechos de ayer que vuelven a ponerlo lejos del peronismo clásico del conurbano, al que querrá atribuirle la responsabilidad de los incidentes, pese a que muchos de sus protagonistas son visitantes frecuentes a la Casa de Gobierno. Los organizadores formales del acto integran la cúpula de la CGT y se dejaron arrastrar por el peronismo que se sindica en el antikirchnerismo y esto le provee a Kirchner ahora del principal combustible de sus epopeyas políticas, la culpa del adversario. Lo que tendrán ahora que desandar los Díaz Bancalari para que los vuelva a recibir con una sonrisa.

  • Consultas

  • Kirchner se aprestaba ayer a subir al helicóptero para dirigirse a la quinta de San Vicente cuando se dispararon los incidentes en el acto de traslado del cuerpo de Juan Perón, por lo cual desistió de participar del homenaje al fundador del justicialismo. Lo hizo después de consultas telefónicas con Felipe Solá y Daniel Scioli.

    Desde las 15.30 ya estaban en el lugar del acto el vocero presidencial Miguel Núñez y parte de su equipo, además de integrantes de ceremonial y de Jefatura de Gabinete. Cuando se desataron los graves incidentes, las comunicaciones entre el personal de seguridad y los funcionarios con la gente de Casa de Gobierno se aceleró y, desde allí, se decidió que Kirchner no concurriera.

    Se hizo volver a Buenos Aires a esos empleados, se desactivó un vuelo de helicóptero que llevaría a, entre otros, Oscar Parrilli, Héctor Icazuriaga y Carlos Zannini a San Vicente. Kirchner, con Alberto Fernández, llegó a la Casa de Gobierno y se comenzaron a sumar los amigos del atardecer, los mencionados Julio De Vido y Aníbal Fernández.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar