Kirchner le dio a probar a Bachelet el conurbano

Política

Fascinada, Michelle Bachelet no dejó de sonreír un segundo: había pedido que le convidasen a una incursión por el conurbano, y Néstor Kirchner manoteó al inefable Mario Ishi -ex duhaldista de poncho al hombro de José C. Paz- para que montara el show que paladeó detalle a detalle.

Besos y saludos, fotos, abrazos; y una sonrisa permanente. Con esa actitud daba la impresión de que Bachelet estuviera agradeciendo los votos que unos meses atrás cosechó Cristina Kirchner que a su lado, algo extrañada, observaba la pasión de la trasandina por el tumulto.

Anfitrión oportuno, Ishi había comprado banderitas de cotillón chilenas y argentinas, mandó pintar la leyenda «Argentina-Chile» y hasta buscó -y encontró- entre los cientos de obreros que trabajan en el complejo de vivienda a un puñado de inmigrantes chilenos.

Una postal del peronismo que algunos políticos de Chile presumen portador de «rasgos fascistoides» como tiempo atrás sostuvieron, más allá de que ahora se quiera sepultar la polémica, el ministro de Economía
Andrés Velasco y el ex canciller Ignacio Walker.

Cordial y siempre sonriente,
Bachelet había llegado con Kirchner en helicóptero -Cristina llegó en un vuelo aparte- a José C. Paz donde los esperaban Ishi, el gobernador Felipe Solá y la vicegobernadora Graciela Giannettasio, además de un auditorio de 8.000 personas.

• Recorrida

En tierra, luego de los saludos de rigor, Bachelet, Cristina Kirchner y Giannettasio se largaron a caminar juntas por las casas en construcción.

Apartados, se movían
Solá y el Presidente, que delegó en la visitante el primer plano en la recorrida. Luego, Bachelet y Kirchner cortaron la cinta de la escuela Presidente Salvador Allende, homenaje al mandatario socialista que murió durante el golpe de Estado de 1973 encabezado por Augusto Pinochet.

Luego, durante el discurso, Kirchner eslabonaría una ráfaga de elogios para su par trasandina. «Estoy feliz de recibir a una luchadora, a alguien que pagó con cárcel y sufrió condena por defender los principios de la democracia», aseguró el patagónico.

«El
24 de marzo -sostuvo en otro tramo- vamos a recordar el golpe más sangriento de la historia. Vamos a decir al mundo que no nos pudieron vencer y no nos pudieron derrotar

«Volveremos a levantar las banderas con las fuerzas de antaño. No pudieron bajar las convicciones del pueblo argentino»,
afirmó el mandatario argentino y reivindicó a «aquellos que dieron su vida por la democracia».

En tanto, Bachelet destacó que «a 30 años este pueblo dice presente por los que están y los que no están» y halagó al gobierno al destacar su lucha por «construir un país mejor».

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