Kirchnerismo lanzó en el Senado apoyo a Cristina
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No fue
una
sesión
violenta. A
pesar de
los cruces
entre
oficialismo
y oposición,
hubo
acuerdo
en no
alimentar
la crisis.
José
Pampuro
presidió
casi todo
el debate.
En ese párrafo es donde está la diferencia con la declaración de Diputados, que a pesar de haber sido recibida también desde la Casa Rosada -una suerte de proyecto de apoyo al gobierno «llave en mano»-, incorpora la alusión al «inevitable proceso de desabastecimiento» que provocará la protesta agropecuaria.
Finalmente, aparece también la exhortación al diálogo que el gobierno no hace pero que pide que el Congreso pronuncie cuando se llama a «las entidades rurales al levantamiento de la medida de fuerza y a la canalización de sus demandas a través de una mesa de diálogo que favorezca la búsqueda de consensos».
La aprobación del proyecto fue el final de un debate en el que se discutieron todos los proyectos de la oposición y el oficialismo sobre el paro del campo y donde los primeros, obviamente, fueron sistemáticamente rechazados por el kirchnerismo.
Por el radicalismo, el pampeano Juan Carlos Marino pidió la interpelación de Martín Lousteau «para discutir el nuevo esquema de retenciones a las exportaciones de granos». Todos los senadores, oficialistas y opositores, se manejaron casi sin agresiones en el recinto. Por eso Marino consideró que «el discurso de la Presidenta no ayuda al diálogo, está mal informada y asesorada». El tono subió cuando se acordó de Luis D'Elía y su «accionar patoteril y autoritario».
«Estas medidas parecen más una maniobra improvisada y con afán recaudatorio que una solución a la situación actual del campo. Da rabia que ni siquiera consulten a los referentes del agro para tomar una decisión tan importante. Lo hacen a sus espaldas. Ya no sólo se quedan con los huevos, están matando la gallina que sostiene la economía del país», dijo.
Inclusive, después de muchos meses sin mecionarlo, hasta Daniel Varizat fue protagonista en el recinto: «Lo más lamentable es que para nuestra Presidenta es un pecado tener una camioneta 4 x 4. Lo que no dice es que esas 4 x 4 son utilizadas por nuestros productores para producir en el campo y no para atropellar gente como lo hizo su amigo personal, el ex funcionario kirchnerista Daniel Varizat», dijo Marino. De todas formas, el pampeano poco pudo conseguir: el kirchnerismo nunca le hubiera entregado en bandeja la interpelación nada menos que al ministro de Economía.
El socialista Rubén Giustiniani también bajó al recinto para pedir que se apruebe un proyecto similar al que la Coalición Cívica, el radicalismo y el PRO firmaron en Diputados y donde se llama a una mesa de diálogo entre las partes y se establece que el Consejo Nacional Agropecuario se siente a discutir la política de retenciones en base a la situación de producción de cada región. Obviamente, tampoco Pichetto habilitó que esa iniciativa fuera votada.




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