25 de agosto 2006 - 00:00

Kirchneristas UCR rechazaron negociar

Julio Cobos
Julio Cobos
La UCR kirchnerista armó ayer un cóctel de argumentos ciertos y falsos a la hora de justificar su decisión de no asistir a la convención partidaria en Rosario. En los últimos 10 días los gobernadores radicales alineados con la Casa Rosada expusieron preocupantes síntomas de esquizofrenia política al cambiar tres veces su decisión de ir o no ir a defender, en tierras santafesinas, su concertación con Néstor Kirchner.

Miguel Saiz, gobernador de Río Negro, bramaba anoche ante los medios de comunicación luego de la conferencia en la que la cúpula radical, a través de Roberto Iglesias, Adolfo Stubrin y Ernesto Sanz, difundió el documento que se iba a debatir en Rosario. «No puede ser que den a publicidad el documento que se va a aprobar. Es una farsa y significa que no habrá debate porque tienen el número necesario para aprobar cualquier decisión.» Acertaba el patagónico con su diagnóstico sobre la puesta en escena que significa la convención que preside Stubrin y que domina ampliamente el alfonsinismo que impulsa a Roberto Lavagna.

Lo que no aclaró Saiz fue que ese documento llegó a manos del Movimiento Radical Federal -liderado por el mendocino Julio Cobos, el santiagueño Gerardo Zamora, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, el correntino Arturo Colombi y el mismo Saiz- hace más de una semana. Incluso antes de la cumbre radical kirchnerista del lunes en Bariloche, cuando los gobernadores e intendentes del MORAFE anunciaron su decisión de ir a la convención a dar debate. «Es para evitar la ruptura del partido», explicaban con un tono casi épico. Cuatro días después renunciaban a participar del encuentro partidario. «¿Esto significa que se rompe el radicalismo?», le preguntó este diario a Saiz. «No, todo lo contrario, no vamos a Rosario para evitar la fractura», respondió el gobernador.

Ayer, desde el cobismo desmentían cualquier cortocircuito interno en el bloque de gobernadores radicales kirchneristas. Juraban que no habían recibido ninguna llamada desde la Casa de Gobierno y calificaban a esas versiones como «operaciones políticas», casi parafraseando a Fernando de la Rúa. La decisión de los mandatarios provinciales e intendentes de no asistir a la convención se gestó la noche del miércoles en una oficina del centro porteño donde Saiz se comunicó telefónicamente y vía mail con Colombi; con el diputado cobista Alfredo Cornejo; con los intendentes Gustavo Posse (San Isidro); Daniel Katz (Mar del Plata) y con operadores de Zamora y Brizuela del Moral. El motivo de este nuevo giro fue la aparente confirmación de que Iglesias, Stubrin y compañía designarían en Rosario una comisión lavagnista para definir la candidatura del ex ministro kirchnerista.

«El problema de la convención no es de legalidad sino de legitimidad. Iglesias y Stubrin tienen el número suficiente para tomar la decisión que se les antoje, pero lo hacen sin escuchar la postura de los gobernadores e intendentes que fuimos elegidos por el voto popular», explicó ayer Cornejo.


El MORAFE difundió ayer un documento donde expusieron estos argumentos. Y si bien ratificaron que los gobernadores no irán a Rosario, avalaron la presencia de un número reducido de convencionales -correntinos y mendocinos- que defenderán la concertación con Kirchner.

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