La CGT ratificó la movilización para el 22 de agosto
-
Qué hay detrás del traspaso de la Justicia del Trabajo de Nación a CABA previsto en la reforma laboral
-
Villarruel envió el texto de la reforma laboral a Diputados, que comenzará a debatirlo la próxima semana
Semanas atrás, la CGT parecía que iba hacia una unidad total, con el regreso del MASA y de la Corriente Federal, pero el resultado de las PASO, que varios sindicalistas estimaban negativos para la Casa Rosada, complicó ese proceso y volvió a abrir grietas entre los sectores duros y dialoguistas.
Por otra parte, quedó ratificada también la reunión del Comité Central Confederal de la CGT, que tiene fecha para después del 20 de septiembre, y recién ahí se definirá cómo continuará el plan de protestas, con lo cual quedó descartado que se vaya a convocar a un paro general durante la marcha del martes, como había trascendido antes de las PASO.
Schmid adelantó que este jueves conversarán con las dos CTA y organizaciones sociales que -estimó- "seguramente" se sumarán a la marcha del próximo martes a Plaza de Mayo, que se realizará a las 15:00 e incluirá un acto con oradores, que aún no fueron determinados.
A su vez, descartó que en esa jornada pueda haber disturbios como sucedió en la movilización de abril pasado, cuando los dirigentes de la conducción de la CGT se bajaron del escenario en medio de empujones y de insultos en reclamo para que fijaran la fecha de un paro.
La reunión se llevó a cabo en medio de una dura interna entre dirigentes "dialoguistas" y los que quieren confrontar con la Casa Rosada, e incluso había versiones de que podría producirse una fractura entre esos dos sectores, pero la imagen de los tres miembros del triunvirato anunciando que la marcha seguía en pie ahuyentó, al menos por ahora, ese fantasma.
No obstante, trascendió que durante la reunión hubo agrios cruces entre Pablo Moyano y los "gordos", mientras que un dirigente, al retirarse de la sede de Azopardo, calificó como "picante" a la cumbre.
"Todos sabemos que hay distintos sectores dentro de esta central, pero pudimos establecer una síntesis", destacó Schmid respecto al consenso para finalmente ratificar la marcha, mientras que Daer salió a rechazar las versiones de fractura: "La ruptura nunca estuvo en la cabeza de alguien".
Los sectores más reacios a mantener la movilización eran los "gordos" (Comercio, Sanidad), "independientes" (UOCRA, UPCN y Obras Sanitarias), los metalúrgicos de la UOM y los gremios recientemente retornados a la central del MASA (Peones de Taxis, Unión Ferroviaria, Luz y Fuerza).
Por el contrario, el moyanismo fue el sector que más reclamó hacer la movilización, con Camioneros a la cabeza, mientras que esta postura era avalada por la Corriente Federal, encabezada por los Bancarios y otros gremios cegetistas afines al kirchnerismo.
En el caso del moyanismo, su postura dura no se explica por una cercanía a la expresidenta, con quien rompieron en 2011 y nunca recompusieron la relación, sino que es atribuida a un presunto posicionamiento interno de cara a una importante discusión que se avecina: el reemplazo del triunvirato por una conducción de un secretario general.




Dejá tu comentario