El país se prepara para la histórica visita de León XIV, la primera de un Papa en 39 años. El Gobierno afina la organización y espera capitalizar el evento que puede reunir a millones de personas. En paralelo, la CGT mueve sus piezas para lograr una audiencia y aprovechar la visita para denunciar la caída del empleo y el cierre fábricas, entre otros temas. El sábado dos dirigentes importantes de la central, Cristián Jerónimo (vidrios) y Gerardo Martínez (construcción), se encontrarán en el Vaticano con el Sumo Pontífice. Qué le dirán y qué buscan conseguir de parte del sucesor de Francisco.
El encuentro se llevará a cabo a las 11, hora de Roma, en el marco del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti: diálogo socioambiental Norte-Sur. Jerónimo y Martínez tienen grandes expectativas. Creen que su duro diagnóstico sobre la situación social de Argentina será escuchado con atención por un Papa que habla de justicia social y denuncia las desigualdades económicas. La aspiración es conseguir que "la crisis laboral y social argentina forme parte de la agenda previa al viaje papal de noviembre", anticiparon a Ámbito desde la CGT. Si se puede, intentarán abrochar una audiencia en la agenda papal en Argentina que aún no los incluye.
Martínez ya habló en el Encuentro Sinodal Fratelli Tutti y le tiró un centro al Sumo Pontífice: “Para nosotros, para Uruguay, para Perú y para toda nuestra región, por el valor que tiene la visión que lleva adelante nuestro papa León XIV, se plantea la necesidad de que los actores sociales, el sector empresarial, el sector sindical y los Estados discutamos un nuevo contrato social”.
Jerónimo y Martínez llevarán en sus manos un diagnóstico sobre la situación social y laboral que atraviesa la Argentina. En particular, hablarán de la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, la precarización laboral, el endeudamiento de los hogares y las dificultades para generar empleo estable y con derechos. También habrá un guiño a las preocupaciones por la inteligencia artificial (IA) que está planteando León XIV. No negarán los avances, pero reclamarán una transición tecnológica con derechos.
Este viaje marca otro paso en la estrategia internacional de la CGT. Vienen participando de diferentes foros y organismos como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), denunciando al gobierno de Javier Milei y buscando apoyos que le son esquivos en el terreno local. En esta oportunidad, entre el 10 y el 12 de septiembre, están compartiendo mesas y pasillos con representantes sindicales, empresarios, organizaciones sociales y referentes de la Iglesia.
El avance de la IA y su impacto en el empleo
Además de la situación en Argentina, la delegación de la CGT planea llevar sus planteos sobre el avance de la IA y el impacto en el empleo. “No podemos aceptar que un algoritmo decida por sí solo sobre el empleo, el salario y los derechos que le corresponden a un trabajador o a una trabajadora”, advirtió Martínez.
La posición sindical es que la IA es demasiado importante para dejarla sólo en manos de las empresas. Debe desarrollarse con la participación de los trabajadores y sus organizaciones. La postura no es tecnofóbica, pero tampoco confían en que su sólo avance mejorará la situación del empleo. Se resume en tres principios: “No resistir a la innovación, no aceptar la exclusión y negociar la transición”.