8 de abril 2008 - 00:00

La crisis del campo estalla esta semana en el Congreso

Eduardo Buzzi
Eduardo Buzzi
El silencio que sigue manteniendo el gobierno frente al sector agropecuario en medio de la tregua al menos sirvió para que el Congreso apurara el armado de un paquete de proyectos que intentan llevar a la Casa Rosada. Los más activos en esa tarea son los propios kirchneristas que durante el fin de semana vivieron en carne propia la bronca de los productores en sus provincias.

En realidad, el bloque que dirige Agustín Rossi deberá reunirse mañana antes de la sesión prevista en Diputados. Los proyectos que están en el orden del día no ameritan un nuevo encuentro de la bancada. La ley contra la trata de personas o la ratificación de los últimos decretos de necesidad y urgencia que firmó Néstor Kirchner ya fueron acordados dentro de ese cuerpo.

  • Disciplina

  • El problema es otro: con la crisis del campo sólo en suspenso y sin ninguna solución a la vista, el kirchnerismo tiene que disciplinar primero a la tropa antes de bajar al recinto. Sin instrucciones previas será difícil que reúna los 129 votos que necesitará, por ejemplo, para ratificar los DNU.

    Se desatará, entonces, otra guerra en las bancas entre la oposición y el oficialismo como la que se vio en la última sesión. Peor aún: ahora muchos diputados radicales, macristas y de la Coalición Cívica quieren capitalizar también la inacción que muestra Cristina de Kirchner desde que los dirigentes del agro accedieron a levantar el paro. Será el mejor escenario para volver a discutir la crisis por las retenciones móviles.

    Frente a esa situación, ni el PJ confía en disciplinar a los propios. Uno de los oficialistas más activos en esto es el cordobés Alberto Cantero-Gutiérrez, presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados y que cuenta con un paquete de proyectos que ya fueron presentados sobre distintos conflictos que hoy vive el agro.

    Muchos de esos proyectos son en realidad sobre cuestiones institucionales. Es decir que por sí mismos no resolverían la crisis, pero es más que lo que hasta ahora está mostrando la Casa de Gobierno, que ni siquiera levantó el teléfono para comenzar el diálogo. Ese paquete de ideas quedará listo para que la jefatura del bloque lo lleve al gobierno como un aporte para ayudar en la crisis.

    Tanta colaboración esconde mucho más que el temor de los diputados y senadores de ser repudiados en sus provincias por defender al gobierno frente a los reclamos del agro.

  • Complicaciones

    Tres hechos terminaron de complicar el panorama que tenía el kirchnerismo del Congreso frente al conflicto: primero fue la posición que tomó el chubutense Mario Das Neves al pedir directamente la renuncia del jefe de Gabinete -descolocando también a los diputados de su provincia que hasta ahora militaban en lo más obediente del oficialismo- y luego el nombramiento de Ricardo Etchegaray como nuevo jefe del ONCCA, lo que provocó un tembladeral en los alineamientos dentro del bloque FPV.

    Pero lo que más preocupó en el kirchnerismo de Diputados fue la noticia de que el primer candidato que apareció para ocupar la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar creada ayer sería Osvaldo Lovey, un militante que fue secretario general de las Ligas Agrarias de Chaco que se mantuvo siempre en el peronismo de izquierda, al punto que en 1979 cuando, casi simbólicamente, se crea en Roma el Movimiento Peronista Montonero, es designado secretario general de la rama agraria de ese grupo.

    Lovey, que estuvo detenido en la cárcel de Devoto durante cuatro años en la dictadura y hasta fue personaje literario de la mano de Miguel Bonasso, no convence en especial al kirchnerismo del Congreso que considera una provocación de la Casa Rosada pensar para ese cargo en un hombre que está a la izquierda de Eduardo Buzzi de la Federación Agraria.
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