El bloque oficialista del Frente para la Victoria estuvo ayer al borde del colapso tras el fracaso de las negociaciones entre las entidades rurales y el gobierno nacional. Un foco de diputados rebeldes encabezados por el bonaerense Felipe Solá, la primera dama de Tucumán, Beatriz Rojkes de Alperovich, y hasta el piquetero Edgardo Depetri amenazó con fracturar la bancada kirchnerista si no se llega a un acuerdo con los productores rurales por las retenciones.
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El santafesino Agustín Rossi fue el encargado de anunciar a sus pares la estrategia parlamentaria para la sesión de ayer. «Vamos a votar dos proyectos de declaración. Uno repudiando la agresión a un grupo de jóvenes kirchneristas mientras pegaban carteles contra el diario 'Clarín' y otro contra el lockout patronal del campo», indicó el jefe del bloque oficialista. Enseguida, Solá salió a cruzarlo: «Yo no estoy de acuerdo. Me parece un error y una locura. Cuando fui gobernador, sufrí en carne propia el peligro de enfrentar a un grupo mediático tan poderoso. Me parece que va a traer más costos que beneficios», replicó el ex gobernador de Buenos Aires.
«En este bloque necesitamos diputados fuertes y no personas tibias. El proyecto se vota», contraatacó Rossi clavándole la vista a Solá ante los murmullos que comenzaban a marcar el descontrol del bloque. Para tratar de aliviar la tensión reinante en el tercer piso de la Cámara baja, el jefe de la bancada kirchnerista comenzó a detallar el proyecto de declaración que pretendía hacer votar en el recinto contra el campo. Pero el diputado transversal Edgardo Depetri, hasta hace poco aliado incondicional de la Casa Rosada en el frente piquetero que comanda junto a Luis D'Elía, salió en defensa de los pequeños y medianos productores. «Las ganancias que genera el campo son también para pagar los sueldos de los trabajadores argentinos. Me parece que hay que manejar este conflicto con más cuidado», reclamó el legislador kirchnerista. Una mujer que no pudo ser identificada por la fuente directa que relató a este diario la polémicareunión pegó un grito que retumbó en la sala de la presidencia de bloque: «¡ Edgardo, si decís eso, no sos peronista!».
Amenaza
A esa altura de la cumbre de diputados, Rossi ya no controlaba los intercambios de agresiones entre sus legisladores. «¡No seré parte del PJ, pero soy peronista. Si para opinar en este bloque hay que ser afiliado del PJ, yo y muchos otros compañeros estamos de más acá!», gritó Depetri, amenazando con levantarse de su silla. La ex ministra de Educación de Solá en provincia de Buenos Aires, Adriana Puiggrós, se sumó en ese momento a la rebelión kirchnerista: «Estoy de acuerdo con Depetri, si no se puede disentir con la política del gobierno hacia el campo, nos vamos del bloque».
Acorralado y al borde del escándalo, Rossidebió aceptar que el proyecto de declaración contra el lockout de la Sociedad Rural, la Federación Agraria, Coninagro y Confederaciones Rurales se levantara del plan de labor parlamentaria. La condena del bloque kirchnerista al campo no llegó entonces nunca al recinto.
El comisario del matrimonio Kirchner en la Cámara de Diputados, Carlos Kunkel, se levantó enfurecido y señalando a Depetri con su dedo índice le gritó: «Vos la vas a pagar». Sólo la diputada Rojkes de Alperovich, apelando a sus profundos ojos turquesa, intentó calmar los ánimos:«Tenemos que terminar con este conflicto. Para los diputados del interior, esta situación ya es insostenible. Nosotros tenemos que vernos todos los días las caras con los productores rurales».
Rossi estuvo a punto de levantar la sesión para camuflar el estallido interno de su bloque, pero una vez más el kirchnerismo apostó a la implosión antes que a la solución del conflicto. La sesión comenzó con una hora de retraso y el proyecto de declaración contra el campo nunca fue presentado.
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