La enormidad infantil y circense de todos los días
Bajo el pretexto de que "no hay que perder la calle" (en rigor, las plazas), consigna de Néstor Kirchner, este sector planteó desde ayer otro conflicto, generando enfrentamientos insólitos. Para neutralizar una posible carpa frente al Congreso que solicitaron instalar los ruralistas -tras prolijos pedidos de autorización municipal-, "trabajadores sociales" oficialistas montaron un andamiaje más sofisticado para cuatro carpas. Por supuesto, la esposa de Luis D'Elía no requirió la venia municipal. Mauricio Macri ordenó el desalojo de estos Tihany de la política, alegando la falta de permiso, riesgos y peligros por el uso de garrafas y otros cableríos; también entorpecimiento del tránsito (una se ubicó donde se detienen los colectivos).Por supuesto, los piqueteros del gobierno no aceptaron el desalojo, escupieron a los funcionarios (hubo uno herido), la Policía se negó a cumplir la instrucción de Macri y los ministros de Justicia e Interior (Fernández y Randazzo) se distrajeron de esta situación (al revés de lo que han hecho contra los productores que estorbaron el tránsito en las rutas). Típicas argentinadas de estos tiempos, espectáculos circenses en la Plaza Congreso con mateadas, quizás choripanes, mucha aparición en la tele de los piqueteros y el respaldo solidario de los sinceros artistas del régimen. El fenómeno de la cultura rentística de un país, de gente que no trabaja, pero que vive de la prebenda.
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Guerra de carpas ayer en el Congreso; un funcionario agredido con escupitajos.
«Si hay una orden del fiscal, la Policía debe actuar y sacar las carpas. No sé por qué no actuó un fiscal; nosotros fuimos a hablar, ellos entendieron y se comprometieron a solicitar el permiso, que se entrega en el mismo día», explicó el ministro Piccardo.
Pese a la insistencia por parte del Gobierno porteño para retirar las estructuras, las organizaciones K permanecieron durante todo el día en las inmediaciones del Congreso.
A pesar de que el único habilitado para poner vallas en el espacio público es el gobierno comunal, militantes de Compromiso K rodearon su carpa con esos instrumentos «para prevenir posibles accidentes», adujeron.
En la carpa de la JP se pudieron ver también estructuras metálicas especiales para montar escenarios en la vía pública, de donde colgaban decenas de banderas de la agrupación y carteles que aludían al conflicto que el gobierno viene teniendo con la dirigencia del campo desde hace más de tres meses.
Entre bombos, silbatos y cánticos, activistas de Barrios de Pie, Movimiento Evita, Juventud Peronista, Oktubres y del Frente Transversal fueron los que generaron caos de tránsito por la tarde.
«Olé Olé, Olá Olá, Somos mujeres del carnaval, no viejas garcas de la Sociedad Rural» o «Ay ay ay que risa que me dan, si tocan a Cristina que quilombo se va armar», fueron algunos de los hits desafiantes que provinieron mayormente de la carpa que instaló Alicia Sánchez, la esposa del dirigente piquetero Luis D'Elía.
Compromiso K, la JP, el Movimiento Evita que comanda el ultracristinista Emilio Pérsico y el Frente Transversal «femenino» fueron las cuatro agrupaciones que se apostaron cada una en una carpa.



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