La gente elige no votar: cae hasta 10% la concurrencia
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Esto significa, entre otras cosas, que la torta sobre la cual hincan sus dientes los porcentajes obtenidos por los candidatos se achicó en 4,3%.
Los datos de las elecciones provinciales celebradas este año indican que cuanto menos incertidumbre hay sobre el posible ganador, menos concurrencia de votantes se da en la jornada electoral.
En Tucumán, por ejemplo, nadie dudaba de que José Alperovich conseguiría una holgada victoria en los comicios del 26 de agosto.
En cambio, el nerviosismo y las expectativas estuvieron puestas ese día en el nivel de legitimidad que obtendría el actual gobernador, empecinadoen no ver caer el porcentaje obtenido en 2003 cuando 72,76 por ciento de los electores se acercó a votar. Puede decirse que lo logró: este año la cifra escaló a 72,97 por ciento y dicen sus colaboradores que el mayor triunfo de Alperovich fue, precisamente, ése.
Otro de los casos paradigmáticos es la provincia de San Luis, que aparece como el distrito donde más se notó la disminución de electores. El 19 de agosto, el gobernador Alberto Rodríguez Saá logró cómodamente su reelección en unos comicios de los que participó 57,44% de los concurrentes. Cuatro años antes, el ahora también candidato a presidente había conseguido el triunfo con una asistencia de 67,87% del electorado.
La otra provincia donde cayó fuertemente la asistencia es Neuquén, que el pasado 3 de junio -en sintonía con los comicios desarrollados en la Capital Federal- renovó gobernador. Aunque la victoria de Jorge Sapag, el candidato de Jorge Sobisch, fue contundente, es importante marcar que ese día la concurrencia cayó 20 puntos porcentuales.
De todos modos, la tendencia parece indicar que nada podrá hacerse para recuperar, el 28 de octubre en las elecciones presidenciales, ese casi 30 por ciento de electores que ha decidido no participar ni legitimar a los políticos de turno.



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