16 de noviembre 2005 - 00:00

La izquierda se lamenta: 800 mil votos sin bancas

La revista del Movimiento Socialista de los Trabajadores dedicó su último número a un repaso del resultado electoral de las fuerzas de izquierda. Esa fracción llevó a Patricia Walsh como candidata a diputada nacional en Capital Federal; no logró entrar así como casi ninguno de los postulantes de la izquierda del resto del país. El balance que hace la revista «El Socialista» es que la dispersión de la izquierda impidió que los 800 mil votos que sacó en todo el país les permitiese alcanzar alguna representación.

Jorge Altamira
Jorge Altamira
El peso de las organizaciones de izquierda en los procesos cotidianos de lucha y movilización; inserción en cuerpos de delegados e internas en los gremios; centros de estudiantes y organizaciones de desocupados, ha aumentado considerablemente a lo largo de estos años. Por ejemplo, en las luchas cotidianas no sobresalen la burocracia sindical, el kirchnerismo o el PJ. Son los que luchan junto con la izquierda los verdaderos protagonistas. Lo que se hace muy difícil es trasladar esa ubicación al terreno electoral. Por eso una elección es un reflejo distorsionado de la realidad. A eso hay que sumarle los escasos recursos con que contamos las fuerzas de izquierda para hacer campaña y, peor aún, si la izquierda va dividida. Aun así, sin contar al Partido Humanista, los distintos partidos que nos reivindicamos de izquierda obtuvimos más de 800.000 votos en todo el país. Una cifra más que meritoria. Y si no se pudo meter diputados o legisladores es fruto de la dispersión.

• Confluencia

La división de la izquierda aparece con mucha fuerza a la hora de analizar los resultados. Ante este hecho, hay distintos niveles de responsabilidad. El PC rompió Izquierda Unida y esto fue un golpe importante. Desde 1997 IU se fue ubicando como la principal referencia de la izquierda, porque hubo una voluntad unitaria de privilegiar los acuerdos por encima de las diferencias más de fondo o estratégicas, que tenemos entre el PC y el MST. Así confluimos con valiosas personalidades como Patricia Walsh, una incansable luchadora por los derechos humanos.

Esta experiencia se frustró cuando el PC, a meses de las elecciones, abandonó Izquierda Unida para sumarse al Encuentro de Rosario, junto al Partido Socialista, el PI, sectores del radicalismo, productores rurales, la CTA y el movimientocooperativo, para reflotar una nueva variante de centroizquierda. Esta decisión política totalmente equivocada ni siquiera les dio réditos electorales, ya que el Encuentro Amplio en Capital Federal y provincia de Buenos Aires obtuvo pobres resultados, ubicándose muy por detrás del resto de la izquierda.

También pagó su cuota de responsabilidad el Partido Obrero. Es conocida la trayectoria sectaria y autoproclamatoria del PO. Aunque mantuvo buenos resultados en Salta y Santa Cruz, cayó abruptamente en distritos importantes como Capital Federal (0,8%) -donde se presentaba su máximo dirigente Jorge Altamira, distrito donde decían era un laboratorio «prerrevolucionario» donde se estaba derrumbando la centroizquierda con Ibarra y el PO estaba ante una enorme oportunidad-. El PO se estancó en el distrito más importante y fundamental por su concentración obrera, como lo es provincia de Buenos Aires -donde aseguraban «Pitrola está entrando»-. Y en Córdoba estuvieron muy por detrás de IU, saliendo detrás incluso del PTS.

El PO se definió como los «únicos consecuentes» y denigró a quien se le acercara. El colmo lo dio su candidato bonaerense, Néstor Pitrola, quien interrogado en televisión sobre la división de la izquierda, respondió «ese muerto no es nuestro», mostrándose ajeno a la división, es decir, a la principal preocupación de una amplia y extendida vanguardia.

También hicieron su aporte a la fragmentación, los frentes como el del MASPTS, que rechazaron la unidad a cambio de levantar propuestas «rojas» y puras, reproduciendo en otra escala la política divisionista de PO.

• Los logros del MST

Las listas del MST han obtenido, en los principales distritos, los primeros lugares dentro de la izquierda. Esta ubicación está ligada al hecho de que desde el MST, junto a Patricia Walsh, hicimos todo tipo de esfuerzos unitarios. Durante meses intentamos que el PC no rompiera Izquierda Unida y llamamos sistemáticamenteal PO a la unidad. Logramosconfluir en Capital con el grupo Por un Pueblo Libre, de los ex zamoristas Tomás y Rubén Devoto; con Soberanía Popular en provincia de Buenos Aires levantando la candidatura a senador de Mario Cafiero, y nos unimos con «Córdoba se mueve» en esa provincia, un desprendimiento del partido del intendente Juez.

Esa trayectoria consecuente y probada en la pelea por lograr acuerdos unitarios tuvo sus logros. Por ejemplo, en Capital Federal, el MST-Unite encabezado por
Patricia Walsh, a pesar de la deserción del PC, obtuvo 9.000 votos más que lo logrado en 2003 por Izquierda Unida. En provincia de Buenos Aires, el MST-Unite sacó más votos a diputados nacionales que PO, quien corrió con la ventaja de que, desde 1983, por no hacer alianzas con nadie, se ha venido presentando siempre con el mismo nombre y número de lista; y que este año, logró hacer listas en más municipios que nuestro MST.

En Córdoba, con
Liliana Olivero e Izquierda Unida, hicimos una muy buena elección, siendo de lejos la primera fuerza de la izquierda, con porcentajes de hasta 6% en zonas obreras de la capital.

Dejá tu comentario

Te puede interesar