La pelea se llevó al aceitero Urquía

Política

La pelea entre el campo y el gobierno se llevó otro hombre que hasta el 10 de marzo pasado había sido una pieza clave del kirchnerismo en el Congreso. El kirchnerismo forzó la salida del senador cordobés Roberto Urquía de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que por expresa orden de Cristina de Kirchner había comenzado a presidir en diciembre del año pasado. La situación de Urquía estaba cantada desde hace tiempo: como dueño de Aceitera General Deheza, uno de los mayores exportadores del país, había quedado enredado en la discusión de la ley Martínez Raymonda que buscó desarmar una maniobra de las cerealeras para liquidar exportaciones de granos a precios del año pasado cuando, además, las retenciones eran de sólo 27,5%. No está claro cuál fue su rol ya que los polémicos cambios introducidos en esa ley fueron consensuados también con la Secretaría de Agricultura.

Desde entonces y frente a posiciones que Urquía tomó en la pelea con el campo, en el gobierno comenzaron a cerrársele las puertas.

Pero el problema ahora fue numérico: en Presupuesto y Hacienda, comisión que deberá tratar la ratificación de la Resolución 125 que pidió Cristina de Kirchner, el kirchnerismo tiene siete senadores y la oposición un número similar. El desempate, entonces, estará a cargo del presidente del cuerpo, rol que Urquía no puede cumplir ya que, como parte del problema, debe abstenerse. Por lo tanto, el gobierno necesitaba allí a un hombre propio de confianza para garantizarse el número.

Tras conocerse que el gobierno despachó a Urquía de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, el kirchnerismo puso en su lugar a un pingüino de pura cepa: el santacruceño Nicolás Fernández. Lo que pasó inadvertido es que el 20 de junio, bajo el Decreto 952, se publicó en el Boletín Oficial el nombramiento como de director del BICE de otro Fernández: Claudio.

Pero como estamos en una nueva etapa, cerca del Bicentenario, ahora no basta que se apelliden Fernández, sino que además tienen que ser familiares. Por eso Nicolás y Claudio cumplen con esa premisa: son hermanos.

  • Presidencia

    El senador Fernández, en realidad, reemplaza a Urquía en el lugar que dejó libre en Presupuesto y Hacienda, pero no en la presidencia de ese cuerpo que le fue asignada al correntino Fabián Ríos.

    Eduardo Buzzi, que tiene una guerra casi personal con Urquía, no dejó pasar el desplazamiento del aceitero cordobés: «Está muy bien que haya renunciado. Su compañía, Aceitera General Deheza, fue la que más compensaciones recibió del gobierno», dijo.

    «Acá hay una incompatibilidad de intereses. Que Urquía se corra de ese lugar despejó el campo para que entre alguien que no tenga intereses personales», sentenció el presidente de la Federación Agraria. «Son tantos los intereses que tiene en el caso del aceite, de las exportaciones y demás, que está bien que se ponga a un costado
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