23 de octubre 2000 - 00:00

LAS ALIANZAS EN AMÉRICA LATINA

La crisis política que produjo la lamentable renunciadel ex vicepresidente Carlos Alvarez instaló con rapidez la necesidad defortalecer la Alianza y el mayor sustento del poder político del presidente Dela Rúa, buscando así el definitivo desarrollo y materialización de laspropuestas que nos posibiliten cumplir con el compromiso social que adquirimosante el pueblo, de tratar de construir una Argentina más justa, ética ysolidaria.

Instalada la crisis los argentinos reflexionamos ycoincidimos en la búsqueda de experiencias que resulten esclarecedoras degobiernos conducidos por coaliciones de poder. Para ello ya no es necesariocompararnos con países de Europa que nos aventajan en siglos de cultura cívicay política, sino basta advertir que muy cerca de nuestras fronteras contamoscon varios ejemplos exitosos, que se reiteran además en gran parte de América latina.En honor a la brevedad he de destacar sólo los casos siguientes:

Bolivia: actualmente su presidente,elegido democráticamente, lo fue «de facto», con orientación de centro derechamuy definida. Sin embargo, hoy, no duda en convocar a colaborar en su gestión arepresentantes de fuerzas políticas de izquierda. Tal vez las mismas que añosatrás enfrentó desde una presidencia con perfil indudablemente autoritario.

Presidente: Hugo Banzer Suárez, partidoAcción Democrática Nacionalista.

Ministros: del Movimiento de IzquierdaRevolucionaria (MIR - Jaime Paz Zamora); de Salud Pública; de Trabajo; deComercio Exterior.

De la Unión Cívica Solidaridad (UCS): de Justicia.

De Acción Democrática Nacionalista (ADN - Banzer): deInformaciones; de Gobierno; de RR.EE.; de Hacienda; de Educación y Cultura; dela Presidencia; de Agricultura; de Desarrollo Sostenible; de DesarrolloEconómico.

Uruguay: su presidente, Jorge Batlle,del Partido Colorado, triunfa en las elecciones de noviembre del '99 y esconsiderado como el presidente más liberal que ha tenido el hermano país desdeel restablecimiento de la demo-cracia, en 1984. En ese sentido se han sucedido4 elecciones presidenciales y le toca a Batlle convocar a colaborar con sugobierno a otros partidos políticos.

Presidente: Jorge Batlle, Partido Colorado.

Ministros: del Partido Nacional: Educacióny Justicia (Antonio Mercader); de Industria y Comercio (Sergio Abreu); deVivienda y Urbanismo (Carlos Cats); de Trabajo (Alvaro Alonso) y de Deportes(Jaime Trobo).

Del Partido Colorado: Salud Pública (HoracioFernández); de RR.EE. y Cuito (Didier Opperti); del Interior (GuillermoStirling); de Economía (Alberto Bensión); de Defensa Nacional (Luis Prezzo); deTransporte (Lucio Cá-ceres); de Turismo (Alfonso Varela).

Independiente: de Ganadería y Agricultura (GonzaloGonzález).

Paraguay: hay una alianza de hecho,caracterizada por la gestión de González Macchi (actual presidente, que asumiódado su condición de ex presidente del Senado), perteneciente a una fraccióndel coloradismo; hace poco más de 2 meses, en elecciones, resultó consagradovice-presidente un dirigente opositor, del Partido Liberal.

Chile: su presidente, Lagos, candidatosocialista de la coalición que ha gobernado Chile durante la última década. Fuela tercera elección consecutiva, desde su demo-cratización en el año '90. Sugobierno está integrado:

Ministros: del Partido Socialista: deInterior (José Miguel Insulza); de Trabajo y Previsión Social (Ricardo SolariSaavedra); de Salud (Michelle Bachelet); de Obras Públicas y Transporte (CarlosCruz Lorencen).

De la Democracia Cristiana: de Planificación(Alejandro Krauss); de Vivienda y Bienestar (Claudio Orrego); Economía, Mineríay Energía (José de Gregorio) de Bienestar; Claudio Orrego); Economía, Minería yEnergía (José de Gregorio Rebeco); Educación (Mario E. Oyarzún); Defensa (MarioFernández Baeza); Relaciones Exteriores (María Sole-dad Alvear).

Del Partido por la Demo-cracia: de Hacienda (NicolásEyzaguirre Guzmán); de Justicia (José Antonio Gómez); secretario General de laPresidencia (Alvaro García); secretario General de Gobierno (Claudio Huepe).

Del PRSD: de Agricultura (Jaime Campos Quiroga).

Brasil: para no sobreabundar, nuestrosocio más importante en el Mercosur tiene un gobierno encabezado por FernandoCardoso, considerado como un político de centro, cuyo vicepresidente y diversosministerios se encuentran en manos de representantes de otras fuerzas políticastales como el Partido del Frente Liberal (PFL), Partido Demo-crático Brasileño(PMDB) y el Partido Social Democrático Brasileño (PSDB).

Así como hace dos décadas el desafío fue lademo-cratización de América latina, este comienzo del siglo XXI, en función delo detallado, nos indica la necesidad de que en un pluralismo ideológico perocon unidad en los planes de gobierno se asuma la tarea de gobernar en el marcode alianzas.

Es elocuente constatar que aquellos países que hanpermanecido ajenos a la construcción de alianzas en el poder son, justamentelos que encuentran más comprometidos su estabilidad institucional. Tales puedenser los casos de Venezuela con un gobierno conceptuado como populista yautoritario y Perú que atraviesa una marcada inestabilidad política.

El desafío es muy grande, siempre luego de este tipode episodios quedan heridas; hay que poner esfuerzo, perseverancia y pacienciapara reconstituir y afianzar la alianza. Los ejemplos señalados hacen quequienes integramos el radicalismo o el Frepaso, con responsabilidades públicas,tengamos puesto el oído y la vista de nuestras actitudes no sólo frente a lamayoría del pueblo argentino, que fue el que nos dio la oportunidad degobernar, sino de cara a la mayoría de los pueblos de América latina.

Sufrimos con ellos las mismas desigualdades ysimilares condicionamientos que nos impone este mundo globalizado, sabemostambién que en nuestro país los poderosos intereses que se expresaron en ladécada menemista tienen como objetivo la ruptura de la Alianza.

 

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