7 de febrero 2002 - 00:00

Las reformas que pactaron provincias y Nación

• Los cargos nacionales, provinciales y municipales se renovarán en su totalidad cada 4 años, propiciando para su implementación las respectivas reformas constitucionales. Favorece que un presidente o un gobernador asuma con mayoría de legisladores propios arrastrados por su elección, pero tiene el riesgo de fomentar el hegemonismo cuando un mandatario comete excesos de prepotencia o desgobierno.

• El Poder Ejecutivo se compromete a eliminar aquellas funciones cuya ejecución ha sido transferida a las provincias garantizando el financiamiento adecuado. Implica cerrar los ministerios de Educación y de Salud.

• Reducción de las estructuras de gobierno -cuando no hubiera realizado- como mínimo en 25 por ciento y del número de directores y funcionarios de organismos descentralizados, y disminución de las remuneraciones percibidas en todo concepto por sus integrantes. Castiga más a las oposiciones de los distritos, porque los oficialismos siempre encuentran un modo de financiar a sus militantes.

• Eliminación de los gastos reservados en todos los poderes del Estado, a excepción de los asignados a las áreas de defensa y seguridad ciudadana. Un sueño nunca cumplido, porque lo secreto al final siempre es secreto y nadie termina sabiendo si en realidad hay fondos ocultos o si no los hay.

• Implementación de mecanismos efectivos de gestión por resultados, evaluación permanente con publicidad de éstos, estableciendo normas de calidad y transparencia.

• Limitar los gastos de la función legislativa provincial entre 1 y 2 por ciento.

• Limitar los gastos totales de la función legislativa nacional a 0,80 por ciento del presupuesto del gasto público consolidado de la Administración Pública Nacional.

• Reducir en 25 por ciento el número de miembros de la Cámara de Diputados de la Nación. Reducir el número de miembros de las Legislaturas provinciales.

• Desempeño ad honorem de la función de concejal en los municipios cuya población sea inferior a diez mil habitantes. Reformar el sistema electoral nacional sobre la base de apertura de las listas sábana. Es una modificación que afecta sólo a los distritos muy poblados donde se eligen muchos diputados. En el resto, donde se eligen dos o tres por distrito, de hecho ya rige una suerte de elección por circunscripción.

• Limitar el tiempo de duración de las campañas electorales a 30 días.

• Aplicación efectiva del derecho del ciudadano de acceder a información pública a cuyo efecto los poderes públicos del Estado deberán dictar las respectivas reglamentaciones.

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