Se llevará, como siempre, retrato de un gobierno bifronte, que juega al mismo tiempo a pares y nones y festeja cada bola como un triunfo, cuando en realidad suma cero, saca lo que pone, pierde en un número lo que gana en el otro.
• Se enojará Reich y su acompañante William Perry (un diplomático republicano muy conocido por aquí que se desempeña hoy como el segundo de Roger Noriega) con las algaradas que verá mañana en la ESMA, la Plaza de Mayo y otros arrabales de la protesta de activistas de izquierda y piqueteros.
• Sin embargo, el gobierno tiene mucho para halagarlo a Reich y a su administración y en lo que más le importa, que no es el pasado. Esta tarde,
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