Logrará Kirchner en 30 días voto a Presupuesto y prórroga de impuestos
El triunfo de Néstor Kirchner en las elecciones del domingo solucionó también algunos de los problemas de corto plazo del gobierno en el Congreso. Se acelerará ahora la votación de los proyectos que espera la Casa Rosada. El Presupuesto 2006 y la prórroga de impuestos que vencen el 31 de diciembre se votarán dentro de los próximos 30 días. Esto es, antes de que ingresen los nuevos diputados. No preocupa ahora al gobierno que el duhaldismo complique esas votaciones asociado con el resto de la oposición. No parece, tampoco, que tenga fuerza política para modificar esos proyectos o presionar con el quórum. Y se duda que pueda oponerse, incluso, a que se sancionen facultades especiales, tácitas o expresas. El panorama que se abre, entonces, es el de un presidente que comienza ya a disfrutar del nuevo poder y lo aprovecha. De hecho, no serán ésos los únicos temas que se apurarán. Roberto Lavagna le pidió ayer a Kirchner -en la reunión que mantuvieron para definir la agenda económica hasta fin de año que impulse cuanto antes la votación de la ley que promueve la inversión en pymes, permitiendo que la deduzcan del Impuesto a las Ganancias.
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Eduardo Camaño
En el caso de la prórroga de impuestos se trata de extender tributos que vencen -por ser de emergencia- y que representan la columna vertebral de la recaudación tributaria.
Nunca se pensó que la oposición dejará vencer impuestos como Ganancias, el gravamen de emergencia sobre juegos de sorteo y concursos deportivos, Bienes Personales, el impuesto sobre el capital de las cooperativas, el impuesto sobre los créditos y débitos bancarios, el adicional de emergencia sobre cigarrillos y hasta el régimen de incentivo para los fabricantes de bienes de capital, de informática y telecomunicación, que fue sancionadopor decreto. Todo ese paquete significa una recaudación de $ 50.000 millones anuales.
El problema para el Poder Ejecutivo -el actual y anteriores- fue que estas renovaciones significaron siempre un tira y afloja con el Congreso y los gobernadores por los que el gobierno debía terminar haciendo concesiones ante la «extorsión» de permitir que los legisladores dejaran caer la vigencia de esos tributos. El riesgo allí es que los contadores se nieguen a ingresar anticipos de algunos impuestos, el caso más claro es Ganancias, mientras el tributo se encuentra caduco. Lo sabe bien Eduardo Duhalde que con ese sistema consiguió sacarle a Carlos Menem aumentos en el Fondo del Conurbano Bonaerense y, de paso, algunos puntos más de Ganancias para el resto de los gobernadores.
• Camino abierto
Ese escenario no se podrá dar ahora. Y mucho menos Duhalde presionar al gobierno con esta ley o con el Presupuesto 2006, después del triunfo electoral de Kirchner.
Se abre el camino entonces para que el gobierno introduzca cambios en el proyecto de Presupuesto, los que seguramente contarán con la oposición del radicalismo, el ARI, la izquierda -que en la mayoría de los casos está en despedida de sus bancas- y algunos provinciales. El duhaldismo estará también en esa posición, pero no habrá obstrucción. Es decir, muchos discursos pero poca violencia a la hora de votar.
Ayer, la aceleración en algunas comisiones marcó que los aires habían cambiado en Diputados. Sólo en Legislación General se citó a los legisladores a debatir esta semana 31 proyectos.
Se decidió también citar esta semana al secretario de Hacienda, Carlos Mosse, o al jefe de la AFIP, Alberto Abad para iniciar el debate presupuestario. Para eso trabajaba ayer el jujeño Carlos Snopek, presidente de Presupuesto y Hacienda que acaba de renovar su banca, intentando que alguno de los funcionarios le diera el sí.




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