Más que desflecada queda la agenda internacional del gobierno con la suspensión del viaje de Cristina de Kirchner a Londres, adonde iba a observar una cumbre de presidentes progresistas. Atrapada en la crisis con el campo, intenta mantener la cita del lunes próximo con Nicolas Sarkozy, con quien debe discutir temas más graves para su gestión como Club de París, tren bala y caso Betancourt.
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