Los gobernadores expusieron en el Senado durante el debate por buitres

Política

La mayoría de gobernadores concurrieron al Senado para expresar su respaldo al proyecto de ley que habilita el pago a los holdouts y fondos buitre, con una coincidencia general respecto de que el acuerdo les permitirá tomar deuda para infraestructura.

Al plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía Nacional que debate el proyecto concurrieron 19 mandatarios, de los cuales sólo dos se pronunciaron contra la iniciativa: el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, que concurrió en representación de Alicia Kirchner, y el puntano Alberto Rodríguez Saá.

Quienes respaldaron el proyecto fueron Alfredo Cornejo (Mendoza); Hugo Passalacqua (Misiones); Rosana Bertone (Tierra del Fuego); Gustavo Bordet (Entre Ríos); Omar Gutiérrez (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro); Domingo Peppo (Chaco) y Sergio Uñac (San Juan).

También apoyaron Sergio Casas (La Rioja); Gerardo Morales (Jujuy); Miguel Lifschitz (Santa Fe); María Eugenia Vidal (Buenos Aires); Mario Das Neves (Chubut); Juan Schiaretti (Córdoba); Juan Manuel Urtubey (Salta) y Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad de Buenos Aires), mientras que Lucía Corpacci (Catamarca) dio un respaldo con condiciones.

El argumento general en el que la mayoría de ellos coincidió a la hora de apoyar el acuerdo fue la necesidad de "cerrar un capítulo" que quedó pendiente luego de los canjes de 2005 y 2010 para poder acceder al crédito internacional a "tasas más bajas" con el fin de "financiar obras de infraestructura".

Las expresiones de los gobernadores a favor pueden inclinar la balanza a favor del oficialismo, que busca aprobar la ley el 30 de marzo y que por estas horas contaría con el piso mínimo de votos para ese objetivo, aunque el punteo de los votos todavía es variable.

El mendocino Cornejo se expresó que el contexto actual dicta que "no hay otra opción que tomar deuda para pagar problemas que heredados de la administración anterior" en su provincia, pero fue el único que dijo que lo haría para cubrir gasto corriente al señalar que "si no es tomando deuda, se saldría de la situación de Mendoza despidiendo 12 mil empleados públicos".

El misionero Passalacqua en tanto, aseguró que "la posición de la provincia (de Misiones) es apoyar la decisión del Gobierno nacional" y sostuvo que "nadie quiere salir a tomar deuda, pero el tema es lo posible, y lo posible hoy es volver al crédito".

A su turno, la fueguina Rosana Bertone destacó que "este es un tema que comenzó a resolverse hace año, cuando el presidente Néstor Kirchner llevó a cabo en 2005 un canje muy exitoso", al tiempo que hizo un repaso de las obras de infraestructura que financiaría con crédito internacional y recordó que si siguiera siendo senadora -como fue hasta 2015- "votaría este proyecto".

El entrerriano Bordet recordó que hay un "fallo que condena definitivamente a la Argentina a hacer frente a la deuda con los fondos buitre" y agregó: "No me gusta para nada ese fallo, pero lo que no se puede hacer es dejar de cumplirlo".

El neuquino Gutiérrez señaló que la resolución del conflicto con los holdouts representa para su provincia "la posibilidad del desarrollo y la diversificación económica" y señaló que "a Vaca Muerta es necesario dotarla de inversiones y éstas están mirando atentamente lo que ocurre con el acuerdo".

Domingo Peppo, de Chaco, expresó un "pedido de dar una vuelta de página" pero resaltó que los tres senadores que representan a su provincia "son libres de decidir a la hora de votar" el proyecto.

"El acuerdo no es un fin en sí mismo, sino una herramienta, a mi juicio, idónea", expresó el salteño Urtubey a su turno y agregó que cerrar el conflicto con los holdouts mejoraría la "competitividad" argentina al permitir pagar tasas más bajas porque "los países vecinos acceden al financiamiento con tasas inferiores al 5% y es técnicamente imposible competir".

Schiaretti, en tanto, consideró que "el planteo del Gobierno fue el mejor que se podía hacer para poner fin a un litigio que le impide al país el acceso al mercado internacional" y que esto permitirá volver "a tasas baratas".

El rionegrino Weretilneck evaluó que "se puede discutir si el acuerdo es tan bueno o tan perjudicial, pero es un tema al que de alguna u otra manera hay que poner un punto final" y sentenció que "es necesario e imprescindible que este Senado apruebe el convenio", al tiempo que le pidió particularmente a los senadores de su provincia que "acompañen".

El chubutense Mario Das Neves (Chubut Somos Todos-PJ) definió "necesaria" la iniciativa y recomendó "no demonizar las deudas".

"Nuestros representantes en la Cámara baja ya apoyaron estas medidas entendiendo que hay que darle las herramientas necesarias a quienes ganan", señaló por su parte Sergio Casas, de La Rioja, quien también le recordó al oficialismo que espera de parte de la Nación que devuelva el 15% de la coparticipación federal.

El santafesino Lifschitz consideró que las modificaciones hechas por la Cámara de Diputados "han enriquecido el proyecto" y aseguró que tiene una "mirada favorable a la aprobación", pero aclaró: "No creo que tenga efectos mágicos, pero sí se abre otro panorama".

Sergio Uñac, de San Juan, destacó que se adoptó "una posición importante en la Cámara de Diputados", donde la iniciativa se aprobó por 165 votos a 86, "y esa posición debe adoptar la Cámara de Senadores".

Corpacci, gobernadora de pura cepa kirchnerista y ligada familiarmente a la santacruceña Alicia Kirchner, ensayó una postura intermedia: "Si podemos tener la garantía de que no va a haber nuevos reclamos y de que el Congreso va a controlar que (el endeudamiento) sea para obras que se distribuyan en todo el país, vamos a acompañar esta postura".

"Hay que terminar de cerrar el capítulo de la deuda", sentenció el jujeño Gerardo Morales, que al igual que Vidal y Rodríguez Larreta integran Cambiemos y se pronunciaron previsiblemente a favor del proyecto.

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