27 de marzo 2001 - 00:00

Los "gordos" piden auxilio a obispos

La situación social y económica del país y la falta de interlocutores en el gobierno fueron el tema central de la reunión que mantuvo ayer la conducción de la CGT oficial que encabeza Rodolfo Daer con el arzobispo de Buenos Aires, cardenal primado Jorge Bergoglio, y el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Estanislao Karlic. El encuentro, solicitado la semana pasada por Daer, se llevó a cabo en la sede del Episcopado en la calle Suipacha y las conversaciones, de las que también participaron Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo, José Luis Lingeri, Oscar Lescano y Andrés Rodríguez, se prolongaron por espacio de poco más de una hora.

Aunque es la Comisión Ejecutiva del Episcopado la que atiende reuniones como la de ayer, sólo estuvieron Bergoglio y Karlic, en tanto que Eduardo Mirás (Rosario) y Guillermo Rodríguez Melgarejo no estaban porque viajaron a Azul, donde se festejaban los 25 años de obispo de Emilio Bianchi Di Cárcano. No hubo declaraciones de los obispos -se vio a Bergoglio retirarse y tomar un taxi junto al jefe de prensa Tito Garabal-, pero éstos no descartan tratar las inquietudes cegetistas la semana próxima.

Al término de la reunión, Daer expresó que «la CGT recurrió a esta casa habida cuenta de los difíciles momentos que se están viviendo, en particular por los superpoderes que se están debatiendo en la Cámara de Diputados y que pide el ministro de Economía, Domingo Cavallo».

La preocupación de Daer por la delegación de facultades legislativas responde a la consideración de que «nunca tienen que reemplazar el funcionamiento del Parlamento, que es un pilar fundamental del Estado de Derecho».

Subsidio

Sobre las medidas que piensa implementar Cavallo dijo que «tienen que estar dirigidas al bien común y no como garantía de los acreedores de los compromisos que tiene nuestro país». Al considerar la difícil situación social que atraviesa el país, Daer afirmó que «es el momento de que exista un subsidio para todos los jefes y jefas de familia desocupados. Es el momento de que existan políticas activas de desarrollo industrial y la generación de nuevos puestos de empleo. Las políticas tienen que estar orientadas al crecimiento con equidad».

Consultado sobre la respuesta de los prelados, dijo que
«los obispos tomaron debida cuenta de nuestra inquietud y van a tener su ámbito de reflexión y darán su opinión».

El
«Centauro» Rodríguez (UPCN), en diálogo con este diario, fue más concreto. «No tenemos interlocutor a quien trasladar nuestras inquietudes», se sinceró aludiendo al encuentro con la cabeza del Episcopado. Incluyó en la falta de interlocutores a la ministra de Trabajo Patricia Bullrich porque «no tiene peso político propio, y menos aún con un Presidente debilitado». Volviendo a apuntar a Cavallo, afirmó que «hasta ahora lo concreto, lo que conocemos, es la creación de un impuesto, del resto nadie sabe nada». Sin embargo, precisó que, en lo que atañe a los intereses sindicales, «hay un punto del proyecto de Cavallo que exceptúa las materias laborales».

Rodríguez
agregó que en el diálogo -durante el cual Karlic fue apuntando lo hablado-, «nos manifestaron que la Iglesia también está muy preocupada por la pobreza creciente y la desesperanza que se observa en la gente».

Por su parte,
Cavalieri expresó su «preocupación por la difícil situación» que vive la sociedad en su conjunto y destacó que la reunión «sirvió para reflexionar, fue una buena reunión y nos vamos reconfortados».

Acerca de si las inquietudes cegetistas habían recibido apoyo de parte de los representantes de la Iglesia,
Cavalieri destacó que «no, son reflexiones ya que ellos tienen la sabiduría de los milenios y saben que los preludios del autoritarismo empiezan así, con los poderes absolutos y después nos encontramos con el vacío político».

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