Los peritos de la querella ratificaron su informe y reiteraron que descartan la hipótesis del suicidio
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"Somos prudentes, estamos respetando cuestiones procesales", dijo Salcedo, exjefe de la Policía Bonaerense, en alusión a su negativa a brindar detalles a la prensa sobre el informe pericial de la parte demandante de la causa.
Las conclusiones de la querella volvieron a poner bajo la mira al perito en informática, Diego Lagomarsino, quien le prestó a Nisman su pistola calibre 22 de la que salió el disparo fatal.
Consultado sobre si fue Lagomarsino el victimario de Nisman, Salcedo respondió: "Nosotros no acusamos a nadie. Decimos cómo cuándo y dónde. No hablamos de quién ni por qué".
Lagomarsino, empleado de la Unidad Fiscal AMIA y colaborador personal de Nisman, fue puesto bajo sospecha luego de que el informe de la querella señalara, a diferencia del realizado por los peritos oficiales, que el fiscal murió el sábado 18 de enero por la tarde noche y no el domingo, definición que lo ubica más próximo temporalmente a la escena de la muerte.
Salcedo dijo que en la fiscalía de Fein -que los había citado para que explicaran y presentaran su informe, que a diferencia de la pericia oficial está basado en videos y fotos pero no en el cadáver- los atendieron "muy amablemente".
Anticipó además que en los próximos días presentarán un escrito o brindarán una conferencia de prensa para brindar detalles sobre su propia investigación.
A su turno, Raffo, de larga trayectoria en peritajes forenses, ironizó sobre la posibilidad de que se contraten expertos internacionales para profundizar la investigación sobre la muerte de Nisman: "Si nos vienen a enseñar medicina legal, queremos aprender mucho".
Salcedo y Raffo se presentaron este jueves por la mañana ante Fein para ratificar el denominado "punto 12" del informe, según el cual Nisman murió de rodillas y con un balazo en la cabeza disparado por un atacante.
Textualmente, ese apartado señala que "al momento de recibir el disparo la víctima debió haber estado en posición rodilla a tierra" y que "esta altura, además, coincide con las manchas de sangre observadas en la escena y, en particular, la que se hallaba sobre la mesada del baño".
"De haber estado la víctima en bipedestación al caer (y por el proceso de agonía que demuestra el análisis médico legal) debería presentar alguna lesión contusa además del disparo, en alguna zona como la espalda, la cabeza o alguno de sus miembros. Estos signos patognomónicos no están", agrega el texto.


