• El fiscal fue asesinado de un tiro en la cabeza, que se intentó ocultar modificando el escenario del crimen, para simular un presunto suicidio.
• El crimen fue perpetrado por, al menos dos individuos, que lo asesinaron "a sangre fría" (sic).
• Contradiciendo la imagen fotográfica forense que figura en la causa, la pericia de los gendarmes sostiene que el disparo fue hecho detrás de la oreja y en forma perpendicular, y no se apoyó el caño.
• Nisman tenía un golpe en la pierna izquierda, otro en la cabeza y una "piña" en la nariz, lo que evidenciaría que fue reducido por sus atacantes antes de ultimarlo.
• En el organismo de Nisman se hallaron restos de ketamina, una droga que en grandes cantidades se utiliza como un anestésico pero que aplicada en pequeñas dosis resulta un alucinógeno.
• Luego de concretar su faena, los supuestos asesinos limpiaron todas las huellas y huyeron.
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