Macri confirmó lo que los mercados esperaban: irá por la reelección en 2019
En una jornada netamente económica el Presidente aseguró que dará pelea en las urnas el año que viene. Lo hizo sabiendo que estaba dando el mensaje que más esperaban los inversores sobre la Argentina.
-
La Justicia ordena sostener pagos a 900.000 beneficiarios del programa Volver al Trabajo
-
El oficialismo busca avanzar con la ley Hojarasca en Diputados luego de hacer concesiones a aliados
En una jornada netamente económica el Presidente aseguró que dará pelea en las urnas el año que viene.
Fue en ese reportaje cuando se le preguntó sobre el punto que mantuvo en vilo ayer al todo el mercado en Argentina: cual será el monto de la ampliación del acuerdo con el FMI. Macri no quiso aclarar si u$s 5000 millones más serían suficientes o no y si esa extensión, sumando los montos ya acordados podría llegar a u$s 70.000 millones. Solo afirmó que en dos días se va a conocer el resultado. Tampoco lo hizo un poco más tarde Nicolás Dujovne cuando afirmó que es más importante la técnica del acuerdo y las herramientas con las que contará Argentina que el monto final de la asistencia extra.
"Tenemos que esperar a tener una comunicación oficial y mal podría yo dar un monto porque no hay un monto definido. Estamos trabajando para tener un buen acuerdo. Todavía seguimos conversando y trabajando. Tenemos que maximizar la calidad del acuerdo", explicó puntualmente Dujovne.

Fue precisamente en ese juego de preguntas y respuestas con los periodistas en New York que Macri comenzó a desgranar otros interrogantes que tiene hoy el mundo sobre la economía y la marcha de la negociación con el Fondo Monetario Internacional.
Así el Presidente también ratificó que no habrá un default en Argentina, que el país tiene amplia capacidad de pago de sus vencimientos. Dentro de la política internacional se sumó también una negativa apoyar cualquier intento de una invasión militar a Venezuela y volvió a manifestarse a favor del diálogo y de que el gobierno de Nicolás Maduro reconozca la crisis en la que está ahí acepte la intervención internacional.
Confirmo también que no tiene previsto hacer ninguna modificación en cuanto al régimen cambiario en Argentina y mucho menos ir a un sistema de convertibilidad. Si reconoció que se habla dentro de la negociación con el fondo de la posibilidad de garantizar un sistema que lleve claridad total al mercado de cambios. Aquí entra la idea que está rondando en el mercado desde hace unos días del establecimiento de bandas de flotación cambiaria acordadas con el FMI y con montos de intervención que aún no están aclarados.
Un poco más tarde Macri se sentó a almorzar con inversores en el East Harlem entre los que estuvieron en las mesas se contó a representantes del fondo Blackstone, Tony James, Barry Sternlicht, CEO de Starwood Capital Group, Michael Ducera, los CEO de Black Rock y por el Gobierno Dujovne, Pompeo, Oris de Roa y Pavlovsky.
Macri partió después de ese encuentro al Council of the Américas donde el Gobierno quiso reunirse solo con empresarios estadounidenses con intereses en la Argentina

La negociación con el FMI, de todas formas, se está dando tanto en Buenos Aires donde participa Luis Caputo y parte del directorio del Banco Central y Nueva York donde Dujovne supervisa esas conversaciones.
Parte de los banqueros que están aquí en New York consideran que el monto de esta extensión no es lo más importante sino que el Gobierno vuelva a ratificar que no habrá cambio de rumbo en cuanto a las reglas que se establecieron en el inicio de la administración Macri.
Pero está claro que el mercado tanto en la Argentina como Nueva York está pendiente de ver cuál es ese límite a negociar con el FMI. La apuesta a que haya un anuncio del cierre definitivo de la renegociación de metas con el FMI está todavía pendiente y recién entre hoy a la noche y mañana la mañana podría confirmarse.
Por la tarde Macri se encontró vez con Donald Trump en el cóctel que el presidente de los Estados Unidos ofrece a todos los mandatarios que vienen a participar de la apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas durante esta semana.
A la noche la noche llegó el momento de relax: el Presidente partió al restaurante Cipirani de Wall Street para participar en la cena del Atlantic Council el Global Citizen Awards donde compartió mesa con Christine Lagarde.




Dejá tu comentario