Macri, el faraón

Política

El Master Plan ha muerto: viva el Macri Plan. Los proyectos de autarquía y de nueva restauración del Teatro Colón coinciden con lo que comentan algunos funcionarios de cultura: que el jefe de Gobierno asumió personalmente el desafío de restaurar el Colón para devolverlo a la Ciudad la noche del Bicentenario. La foto que se le frustró a Jorge Telerman, que la imaginó para el centenario de la sala, y que ahora se difiere a una fecha de mayor bronce.

El Teatro Colón no sólo será autárquico porqueasí lo venía exigiendo la sociedad desde hace años, sino sobre todo porque Mauricio Macri se ha propuesto, como un desafío personal, restaurar y devolver el Colón en flamantes condiciones al pueblo, como el «símbolo de su legado personal a Buenos Aires». Palabras más o menos, ésta es la idea que altos funcionarios vinculados a la cultura porteña hoy reconocen en off.

En ese sentido, no es casual que el inminente llamado a licitación a una consultora internacional para reemprender las obras de restauración (cuya primicia publicó ayer este diario) persiga también, entre sus fines, borrar para siempre la denominación de Master Plan asociada a Jorge Telerman.

El nuevo proyecto, que se denominará Plan de Restauración del Teatro Colón, empezó a ser llamado el Macri Plan, y más allá de la sustitución de algunos de sus directores no presentaría mayores diferencias con el anterior. En todo caso, una « centralización» más eficaz en la coordinación de los trabajos que desarrollan más de cuarenta empresas diferentes, que desde que se «agotó» el presupuesto paralizaron los trabajos.

Se comentaba ayer, inclusive, que la actual directora del Master Plan, la arquitecta Sonia Terreno, conservará un lugar en el organigrama del Gobierno porteño, aunque la desplazarían del Colón a otra área: posiblemente, al futuro centro cultural que se piensa abrir en el ex Padelai de San Telmo. La gestión actual no busca responsabilizar a Terreno por no haberse llegado a tiempo con los objetivos prefijados, sobre todo en la fechas del centenario, sino que creen que su labor se vio obstaculizada muchas veces, de manera deliberada, por la interna feroz que se jugaba entre Aníbal Ibarra y Jorge Telerman.

  • Ayuda

    ¿Y por qué entonces no se intentó, como reclaman abonados, políticos de la oposición y arquitectos, reabrir el teatro el año próximo? Porque ningún político puede ser ajeno al poder de lo simbólico, a las mieles de lo fundacional. No a todos los jefes de gobierno, como a Macri, los ayuda tanto el calendario: la foto del 25 de mayo de 2010, Bicentenario de la Nación, tomada en la función reinaugural del Teatro Colón restaurado, tiene un peso de procerato que resulta irresistible. Fue el sueño de Telerman. En esa noche de los dones, Macri le hará el gran don a la Ciudad: le devolverá el Colón con la gala de «Aída», la grandiosa ópera de los faraones. El gesto de los Rockefeller, de los Guggenheim: asociar un apellido a un templo de la cultura.

    La autarquía, del mismo modo, establecerá un cordón umbilical entre la Jefatura de Gobierno y la dirección del teatro, salteando la intervención de las reparticiones como el Ministerio de Cultura, de Hacienda, etc. (para Hernán Lombardi, esto es una bendición: se quitará de encima el peso del Colón, que amargó las noches de tantos de sus antecesores).

    La aprobación de la autarquía tendrá, sin embargo, sus escollos: la oposición y los sindicatos ya han elevado sus alertas ante alguno de los puntos que consideran objetables. Por caso, la excesiva desconexión con respecto al resto de la estructura de los organismos culturales de la Ciudad y el riesgo de la discrecionalidad en sus contrataciones, disposiciones de recursos, etcétera.

  • Quejas

    Del lado de los arquitectos y patrimonialistas también han llegado quejas: en ninguno de los puntos del proyecto de creación del Ente Teatro Colón se establece su condición de Monumento Histórico Nacional. También se teme que se tercericen excesivamente las producciones y se vaya limitando el trabajo de los talleres propios.

    El próximo lunes, en el Hotel Bauen, debatirá los temas de la autarquía y el extinto Master Plan una Comisión de Defensa del Teatro Colón (formada casi exclusivamente por abonados), a la que prometió concurrir la diputada bonaerense K Claudia Bernazza, autora de un proyecto de reforma de la proyectada autarquía.

    El Macri Plan, como su antecesor, prevé que especialistas internacionales asesoren los trabajos: sería paradójico que el elegido terminara siendo el Istituto Centrale del Restauro de Roma, cuya participación fue dejada de lado en su momento, y que eventualmente ahora podría volver a sumarse a la tarea. Como en la ópera, el género trágico, lírico y bufo, alternan en todas las temporadas.
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