Macri le ganó ayer el primer round a Ibarra: ballottage en 3 semanas
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Eran pasadas las 22 cuando anoche comenzó a afirmarse la tendencia que todos auguraban: en tres semanas, el 14 de setiembre habrá doble vuelta en la Capital Federal para definir quién será el jefe de Gobierno de la Ciudad. Y los elegidos por los porteños para ese ballottage son también los previstos: Mauricio Macri y Aníbal Ibarra. Lejos quedaron el trotskista Luis Zamora, la candidata de Ricardo López Murphy, Patricia Bullrich y el radical Cristian Caram, entre los más votados de las 38 propuestas en danza.
Fue a esa hora que apareció ante la prensa la fórmula Macri-Horacio Rodríguez Larreta -en el búnker de la calle Chacabuco-, donde el primero reclamó a Ibarra que tome licencia mientras dure la campaña electoral. Los resultados oficiales le estaban dando a esa hora entre 6 y 7 puntos más de diferencia sobre Ibarra, prendiendo luces amarillas en la Casa Rosada, desde donde Néstor Kirchner apoyó expresamente al frepasista en contra de Macri, con quien el devaluado PJ porteño acordó una alianza.
Antes y desde las oficinas alquiladas en el hotel Hilton, en Puerto Madero, Ibarra y su coequiper, Jorge Telerman, buscaban atenuar el impacto de la derrota en la primera vuelta remitiéndose sonrientes a los resultados oficiales «que siguen demorados», trataron de explicar.
El trotskista Zamora fue quien hizo la mejor elección, ya que no se esperaba que alcanzara un porcentaje tan elevado. El candidato de izquierda instó a sus seguidores a no votar por Ibarra ni por Macri en la segunda vuelta ya que, según dijo, quiere «evitar que la mayor cantidad de habitantes» voten por alguno de los dos aspirantes que quedan en carrera. En tanto, Bullrich también reconoció que Macri e Ibarra obtuvieron los dos primeros puestos, pero se negó a admitir el cuarto lugar que les estaban otorgando los primeros datos.
La más sonriente fue la Bullrich -y muchos no entendieron el porqué de la sonrisa permanente-, que prometió que hoy a las 15 definirá qué actitud aconsejará tomar a los votantes de Unión para Recrear Buenos Aires, el mismo partido con el que López Murphy el 27 de abril pasado ganó en la Capital Federal, el único distrito del país donde terminó primero.
De todas maneras resultará difícil a los jefes políticos perdidosos en la contienda de ayer, volcar sus resultados en favor de unos u otros. Menos aún en una Capital Federal que acostumbra, según su humor cambiante, a votar a quien mejor le parezca. Y no es cierto que el voto porteño tenga una tendencia de centroizquierda. Es el mismo voto que optó por el PJ de Antonio Erman González en 1993 y tuvo por años como máximo referente al hoy ex presidente Fernando de la Rúa.



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