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18 de febrero 2008 - 00:00

Macri mira el PJ para 2009

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Un antiguo -no por eso irrefutable adagio de la política argentina advierte que ningún proyecto puede prosperar sin el peronismo. Con Néstor Kirchner entretenido en «embolsar» todo el PJ, Mauricio Macri forcejea por apropiarse, a su vez, de una parte de «el movimiento».

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Trata, el porteño, de no cometer viejos errores: aunque asume que una «buena gestión» es la mejor vidriera, entiende también que un plan pretencioso requiere de un armado nacional y que esto no se construye un rato antes de una elección. En esos casos, sabe, se alquila.

Atar una porción del peronismo, que tenga peso específico, y en paralelo anudar acuerdos sólidos con partidos provinciales, no sin descuidar la diseminación de «células» de PRO en todo el país, es la estrategia que Macri definió con su entorno más cercano.

En las charlas del equipo político del jefe de Gobierno, que se sucederán por estos días, se perfilará una hoja de ruta que se sostiene sobre varios ítems:

  • Profundizar la alianza con Francisco de Narváez que debutó en octubre en la provincia de Buenos Aires, que logró más de un millón de votos, y se ubicó tercera en la grilla electoral detrás del FpV y de la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Hasta ahora, salvo sus aliados porteños -encarnados en Cristian Ritondo-y su amistad, rara mezcla de camaradería y política, con Ramón Puerta, Macri no estructuró -no quiso o no pudo-un esquema que le aporte, fuera del territorio porteño, la mentada pata peronista a su proyecto. Quizá, en algún momento, presumió que esa tarea la haría para sí Eduardo Duhalde, con quien dice ya no tener relación a pesar de que sectores del macrismomantienen diálogo fluido con el ex presidente. Con un ojo en 2009, el jefe de Gobierno decidió consolidar su acuerdo con De Narváez, con quien estuvo durante años distanciado, a quien observa como un aliado poderoso para la etapa que viene. ¿Anula ese acercamiento entre Macri y De Narváez el plan en gestación del diputado de anotarse, siquiera virtualmente, para competir contra Kirchner por la jefatura del PJ nacional? En principio, no. «Es una decisión personal de De Narváez», dicen en el macrismo y anticipan que esta semana el «Comando 2009» se reunirá con él para dialogar sobre el diseño de un modelo nacional. Un dato: hace tiempo, De Narváez pide pista para salir a caminar el interior del país. Enfocado en la tarea porteña, ese ejercicio se le complica a Macri. Por lo pronto, el objetivo proyectado para De Narváez es que se convierta en la «puerta de entrada» de peronistas al proyecto Macri.

  • El otro asunto de la agenda política del macrismo consiste en planificar una gira de legisladores por todo el país para llevar la marca Macri más allá de la Capital y el conurbano. Con buena parte del núcleo duro del macrismo, como Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, absorbidos por la gestión porteña, esa operación tendrá base operativa en el Congreso y, puntualmente, en el bloque PRO que preside Federico Pinedo. La convivencia legislativa con sectores «amigos» agiliza el diálogo político. De allí, de hecho, surgirá un grupo de diputados que se dedicarán a recorrer las provincias. Entre otros, estarán De Narváez, Eugenio Burzaco, Paula Bertol, Julián Oviglio -reemplazante de Macri en Diputados-y, por supuesto,el propio Pinedo. En principio, la intención es establecer contactos con sectores políticos pero, sobre todo, con organizaciones de la sociedad civil. Serán, dicen, rondas metódicas. En los hechos, se convertirán en la avanzada del proyecto macrista. ¿Y Macri saldrá, cada tanto, a recorrer las provincias? No lo descartan, pero, de hacerlo, tomará la precaución de que sus actividades sean institucionales, por encuentros con gobernadores o intendentes. Quieren, con eso, evitar que luego se le impute al jefe de Gobierno dedicarse a hacer campaña fuera de la Capital cuando recién lleva dos meses y medio en la jefatura de la Ciudad.

  • En la tercera línea ya se dieron algunos pasos y continuarán en los próximos días. Los macristas se reunieron para discutir planes comunes con los demócratas de Mendoza, contactos que avanzaron con Carlos Balter y Omar de Marchi. Esta semana, en tanto, habrá un encuentro con dirigentes del PDP, sector con presencia en la Capital pero cuyo campamento más poderoso es Santa Fe. Son, advierten cerca de Macri, los primeros movimientos hacia una serie de contactos más amplia. Claro que, así como habrá conversaciones con partidos provinciales y agrupaciones vecinales, Macri no descuidará el armado de PRO en las provincias. El objetivo, en la primera etapa, es apuntar a las provincias de mayor peso electoral detrás de Capital y Buenos Aires; por eso miran a Santa Fe, Córdoba, Mendoza. Pero, agregan, también es tener presencia en todo el país. «No podemos sacar 2% en Formosa», dijo un macrista para graficar a qué apunta su plan de expansión.
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