Macri se zambulle en el campo y disfruta clamor para 2011

Política

«Si seguimos así, Mauricio Macri será presidente en 2011», sentenció el politólogo Jaime Durán Barba ante el propio jefe de Gobierno, todo su gabinete y legisladores, concentrados en workshop, ayer en dependencias de un museo porteño. La estrategia del macrismo es que el jefe porteño despliegue una buena gestión, mientras PRO se organiza con una estructura nacional opositora de la que aún carece. Con ese ánimo que les dio el asesor ecuatoriano, condimentado además de encuestas a favor, los ministros se relajaron, ante un Macri menos exigente que en las habituales reuniones de gabinete y que les pidió «audacia». Lo repetía con el mismo estilo que los instructores convocados para la ocasión ordenaban a los asistentes que se convenzan de ser exitosos. «Audacia, audacia», requirió Macri.

«Si seguimos así, demostrando una buena gestión y proyectos concretos, será presidente», les completó el especialista a los funcionarios que se dividieron en mesas de trabajo, en tanto Macri que salía por momentos a monitorear con sus asesores de medios cómo seguía el conflicto entre el campo y el gobierno. El lema que surgió de la tenida, es hacer «una ciudad vivible», y que ésa sería la meta del gobierno macrista, con los condimentos de cada área, «lo que se recordará del gobierno».

Los ministros, a su vez, debieron dar una suerte de examen acerca de su planes y fue allí cuando el titular de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, sorprendió con una conclusión casi de un debutante con respecto al diagnóstico de la ciudad. Dijo que ya se habían tapado 8.000 baches pero que estadísticamente habían descubierto que por cada uno que se repara surge uno nuevo en otro lugar, como un descubrimiento sobre lo que es el mal de cada gobierno porteño. Sin embargo, le prometió a Macri que con seis meses más de trabajo de lo previsto, podría tener las calles de Buenos Aires totalmente sin pozos. Así no desalentó las promesas del jefe de Gobierno, quien la semana pasada aseguró que el año que viene terminará con ese problema. Ese ministro, a quien el tablero de control de Horacio Rodríguez Larreta suele castigar, además anticipó que en los próximos días lanza 40 licitaciones todas juntas para intervenir en distintos puntos de la Capital Federal, ya que habría solucionado cuestiones burocráticas que le impedirían, hasta ahora, agilizar sus tareas.

Otro que prometió milagros, fue el titular de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, un ministro al que se le va vaciando la dependencia, a juzgar por tres dimisiones en los últimos meses. El funcionario anunció que las calles porteñas se limpiarán de noche para que amanezcan limpias a las siete de la mañana, mientras prepara los pliegos de licitación del servicio de recolección de residuos, contrato que debe renovarse a principios del año que viene y que volverá a la vieja modalidad de pagarles a las empresas por tonelada de basura recogida.

«Si no logramos perfección lo corregimos sobre la marcha», alentó Macri a su gabinete y repitió que les pedía «audacia» en la gestión.

  • Bonos

    Por su parte, el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, se refirió a las dificultades de la ciudad para la colocación de bonos y a las críticas de los opositores sobre los endeudamientos que propone el gobierno macrista. El ministro les aseguró a sus pares que la Capital Federal está en condiciones de exhibir una capacidad de repago que le permite endeudarse por u$s 2.500 millones «sin problemas».

    Con todo eso, y después de un almuerzo de arroz con lomo y gaseosas, los funcionarios y legisladores pudieron regresar a sus tareas habituales, excepto un grupo chico que integraron el secretario general, Marco Peña, el diputado Federico Pinedo, Rodríguez Larreta y el vocero Iván Pavlosky, en torno a Macri para definir a qué hora el jefe de Gobierno hablaría en una conferencia sobre el conflicto con el campo.
  • Dejá tu comentario