Mauricio Macri y su ministro de Educación, Mariano Narodowski,
visitaron ayer una escuela en Liniers. El 96% de las
primarias porteñas tiene contratos de alquiler vencidos.
Se le abre a Mauricio Macri un jugoso panorama de contratos vencidos que, con la galopante inflación paralela medida por PRO, deberán ser renegociados en beneficio de las arcas del Gobierno porteño.
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El 96 por ciento de las escuelas porteñas que se encuentran emplazadas en inmuebles alquilados tiene sus contratos de locación vencidos, mientras que más de 400 presentan instalaciones de gas deficientes, según denunció ayer el gobierno de Macri, al anunciar un plan de infraestructura educativa.
Al hacer una dura crítica de las anteriores gestiones, el jefe de Gobierno porteño reveló que se encontraron importantes deterioros en 65 por ciento de los edificios escolares, cuya antigüedad es de entre 50 y 100 años en 52 por ciento de los casos, y de 100 a 200 años en 16 por ciento.
Macri denunció que 78 por ciento de los edificios carece de baños para personas con discapacidades, y 45 por ciento de los ascensores no están habilitados. «Comparto la bronca del titular de la cartera educativa porteña, al ver tanto abandono, tanta desidia, tanta negligencia de quienes tuvieron la responsabilidad de mantener los edificios porque ni siquiera pudieron renovar los contratos de alquiler, teniendo en cuenta que 96 por ciento está vencido desde hace años», se quejó Macri.
Además, el empresario y ex diputado insistió en que la educación «viene cayendo de manos de quienes dijeron haberla defendido, que lo único que han hecho es abusar del sistema de licencias, de suplencias, de trampas que hicieron que el sistema se debilite».
«Este plan que hemos presentado es lo básico, lo mínimo y necesario para el funcionamiento normal de las escuelas», añadió Macri, quien añadió que «en dos meses más controlaremos que las escuelas sean el ámbito que necesitan nuestros hijos para aprender».
En la Escuela Maipú, ubicada en Gallardo 521, en el barrio de Liniers, Macri aseveró que el programa de infraestructura tiene como objetivo «recuperar la identidad» y refaccionar las escuelas públicas de la Ciudad con fondos que ascienden los 400 millones de pesos.
Cambio
«Este es el punto de partida que revertirá años de decadencia del sistema educativo.
Pienso en el futuro de todos los chicos y a partir de ahora vamos a comenzar a cambiar y a intentar revertir años de decadencia», subrayó el jefe comunal.
Para alcanzar ese cumplido, el plan contempla un monto de 406 millones de pesos, la iniciación de 652 obras de recuperación edilicia, albañilería y pintura, «y una solución integral a los problemas de la falta de gas y calefacción en los más de 400 edificios en situación irregular».
Por su parte, el ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, aseguró que «día a día los vecinos irán viendo que el Plan de Obras es una solución concreta» con lo cual «verán que este círculo vicioso de decadencia en la educación pública comenzará a revertirse».
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