El tour político de los diputados cordobeses del Frente Nuevo de Luis Juez continuó ayer, esta vez en el despacho del juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Eugenio Zaffaroni. Allí acudieron Gumersindo Alonso, Francisco Delich, Daniel Giacomino y Raúl Merino a recoger la opinión del magistrado sobre el proyecto oficialista para reformar el Consejo de la Magistratura. La fractura ideológica que divide al bloque del Frente Nuevo de Luis Juez en torno a esta iniciativa se tradujo ayer por primera vez en la ausencia de Norma Morandini, única legisladora mediterránea que expresó su firme rechazo al intento del gobierno de poder vetar el nombramiento y remoción de jueces.
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Al término de esa reunión, realizada ayer al mediodía en el cuarto piso del Palacio de Tribunales de la calle Talcahuano, Alonso reveló que Zaffaroni hizo hincapié en la necesidad de preservar el equilibrio entre los integrantes del Consejo de Jueces, al que hace expresa referencia el artículo 114 de la Constitución nacional. «Fue una charla técnica, de una hora de duración, que nos ayuda a formar un criterio que recién anunciaremos antes de la sesión del 22 de febrero», fue la excusa del legislador cordobés quien, a la espera de otra reunión con los ultrakirchneristas Alberto Balestrini, Agustín Rossi y Cristina Fernández, insiste en que lo ayuden a definir su apoyo al gobierno.
«Zaffaroni no emitió ningún juicio de valor. Yo puntualmente lo consulté sobre aspectos jurídicos del proyecto. Le pregunté si era posible suplantar la mayoría calificada por otra simple, como incluso había sugerido Cristina Fernández en el Senado, y me dijo que no había ningún impedimento constitucional para eso», explicó Alonso, quien quiso destacar que todas las reuniones que celebra son para terminar de definir de manera transparente su criterio.
La estrategia de estos cuatro diputados juecistas para poder blanquear su apoyo al gobierno consiste en apostar a que el kirchnerismo realice alguna modificación, aunque sea formal, para justificar su voto pro K en la Cámara baja. Si el gobierno no cede en lo que ellos consideran el núcleo duro de la actual propuesta -otorgar al oficialismo cinco representantes en el Consejo de la Magistratura sobre un total de 13 para superar así el tercio necesario para poder vetar la designación y el desplazamiento de jueces-, los cordobeses piensan en sugerir al oficialismo un retoque menor, casi insignificante en medio del debate político actual: que los funcionarios y asesores del cuerpo colegiado (no los consejeros) sean designados por concurso público para garantizar su idoneidad y eficiencia.
La semana que viene el juecismo tiene en agenda una reunión con Juan Carlos Maqueda, otro magistrado de la Corte Suprema y cordobés como ellos. La gira política de los diputados del Frente Nuevo comenzó con dos visitas a la Casa Rosada. Primero fueron recibidos por Alberto Fernández y luego por la primera dama escoltada nuevamente por el jefe de Gabinete y por los diputados Carlos Kunkel y Juan Manuel Urtubey.
Con el apoyo de estos cuatro juecistas el gobierno queda al borde de conseguir los 129 diputados necesarios para convertir en ley la reforma del Consejo de la Magistratura, misión por la que viene batallando desde noviembre del año pasado.
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