1 de abril 2008 - 00:00

Más grave D'Elía

Más graves que sus excesos en palabra y puños son en Luis D'Elía sus presunciones de representación. Nadie lo eligió para gobernar, pero busca legitimarse con el atropello y el amiguismo con el gobierno que lo protege. Ayer llegó a un extremo: fue al Congreso, se sentó en una mesa y convocó a la Plaza de hoy como si fuera un legislador. Tan grave como los diputados que le abrieron la puerta y lo acompañaron en la función.

Luis DElía, custodiado por el diputado Edgardo Depetri, se apoderó ayer de la desierta Cámara de Diputados para convocar a la marcha de hoy a favor de Cristina de Kirchner.
Luis D'Elía, custodiado por el diputado Edgardo Depetri, se apoderó ayer de la desierta Cámara de Diputados para convocar a la marcha de hoy a favor de Cristina de Kirchner.
El piquetero kirchnerista Luis D'Elía ya se apropió a fuerza de puñetazos y empujones de las manifestaciones en Plaza de Mayo. Pero ayer el jefe de la Federación Tierra y Vivienda avanzó, pese a no ejercer ningún cargo electivo, incluso hasta el interior de la Cámara de Diputados, donde desafió a los productores agropecuarios y los acusó de impulsar un golpe de Estado económico.

El Congreso no sesionará esta semana por el feriado del 2 de abril, pero el kirchnerismo aprovechó el receso para que D'Elía se apropiara de los pasillos de la Cámara baja y asegurara que «los movimientos sociales pararon un golpe de Estado económico» cuando salieron a la calle para repudiar los cacerolazos a favor del campo.

  • Alarma

  • El oficialismo parece haber dejado de lado cualquier disimulo de institucionalidad. La presencia de este piquetero acostumbrado a tomar comisarías y moler a golpes en plena calle a todos aquellos que manifiesten contra Cristina de Kirchner alarmó incluso a diputados de la oposición como el legislador de PRO Julián Obiglio: «El Congreso es la casa de la conciliación, no un lugar para actos piqueteros. Nos causa un rechazo absoluto verlo a D'Elía acá moviéndose como si fuese un legislador o como si se tratara de un funcionario del gobierno».

    Lo cierto es que D'Elía ya se metió dentro del Congreso, donde incluso podría llegar a montar piquetes parlamentarios para desplazar a legisladores opositores. «Paramos un golpe de Estado económico, que tenía de cómplices a los que incentivaron el cacerolazo», advirtió D'Elía en el marco de una conferencia de prensa en el Congreso nacional, custodiado por diputados oficialistas como Diana Conti, Adriana Puiggrós y Ariel Pasini. El jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, evitó aparecer en la foto junto al piquetero, pero de todos modos salió a defender sus trompadas ante la prensa.

    «Ese hombre lo estuvo corriendo durante más de cien metros provocándolo. Se vio por las cámaras de televisión», argumentó Rossi para justificar la presencia de D'Elía el martes pasado en Plaza de Mayo, agrediendo a los manifestantes a favor del campo.

    D'Elía aseguró que «los cómplices del golpe» fueron los que «perdieron las elecciones hace 90 días y los que siguen a Cecilia Pando y apoyan la dictadura». «Convocamos a la plaza de la democracia y la equidad social», arengó el piquetero, quien encabezó la conferencia junto al diputado piquetero Edgardo Depetri y al subsecretario de Integración Económica de la Cancillería, Eduardo Sigal.

    Sorpresivamente, los descalabros de D'Elía fueron criticados ayer por Aníbal Fernández, quien, a diferencia de Rossi, aseguró que no « comparte» la actitud del piquetero Luis D'Elía en sus protestas callejeras. «No comparto que Luis D' Elía le pegue a nadie, no comparto la violencia, como tampoco comparto a la gente que les pegó a los seguidores de D'Elía; con eso no voy a estar de acuerdo nunca», sostuvo el ministro de Justicia.

    D'Elía culminó su conferencia de prensa asegurando que los movimientos sociales buscarán dar esta tarde en la marcha a Plaza de Mayo «un fuerte espaldarazo no sólo al gobierno nacional, sino a la oportunidad de tener una Argentina distinta con más educación y trabajo».

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