14 de noviembre 2005 - 00:00

Más que jefes, UCR define actitud frente al gobierno

Angel Rozas
Angel Rozas
El radicalismo decidirá esta semana los nuevos jefes que controlarán los bloques del Congreso y terminará de definir la presidencia del Comité Nacional partidario. La decisión de los diputados y senadores de la UCR está, también en este caso, condicionada por el perfil que mantendrá el partido frente al gobierno de Néstor Kirchner.

Y a diferencia de las amenazas de pases al kirchnerismo que el radicalismo sufre con algunos gobernadores e intendentes bonaerenses, los diputados radicales intentan mostrar con los nuevos jefes de bloque una posición más opositora. Pero la importancia de ese grupo, a pesar de los resultados electorales adversos que tuvo en muchas provincias, todavía es mayúscula. Con la virtual fusión del duhaldismo como poder real dentro del kirchnerismo, la UCR queda todavía como segunda fuerza en Diputados muy lejos de las demás. Los 40 legisladores que conformarán la nueva bancada desde el 10 de diciembre pueden ser la llave para solucionar o frenar votaciones vitales para el gobierno.

En el Senado, la jefatura del bloque UCR está menos discutida que en Diputados. Allí se definió que el presidente será el mendocino Ernesto Sanz, que venía disputando el puesto con el jujeño Gerardo Morales, quien finalmente se bajó de la carrera no sólo por no querer complicar la situación de la bancada sino también para no romper su amistad con Sanz. Se puede ubicar hoy a Sanz dentro de la estructura del radicalismo como un aliado del ex gobernador mendocino y firme aspirante a presidir la UCR, Roberto Iglesias.

Bajo esta definición, entonces, Sanz militaría en la rama dura de la UCR, la que no quiere perder la identidad a manos de pases al kirchnerismo, tal como Iglesias atacó a Julio Cobos cuando, junto a la Juventud Radical, declaró con relación a la posibilidad de que algunos radicales ocupen cargos en el gobierno de Kirchner: «Es una opinión personal del gobernador, ésa no es la postura de todo el partido ni de todos los gobernadores».

Pero ese alineamiento de Sanz tiene sus colores.

Durante las últimas elecciones, el senador jugó también muy alineado al gobernador Cobos y muchos radicales consideran que le hizo demasiados favores al gobierno nacional, como en el juicio a Antonio Boggiano, al punto de que en los alegatos finales Cristina Fernández de Kirchner llegó a decir que «no había mucho más que agregar después de lo dicho por el senador Sanz».

«En los temas muy importantes para el gobierno, nunca ha votado contra la Casa Rosada», dicen sus detractores en el bloque radical del Senado, pero también reconocen: «La garantía es que no está en esta aventura de armar una sociedad de radicales con Kirchner». Pero hay algo que nunca debe olvidarse para seguir de ahora en más su posición: es un senador de una provincia gobernada por el radicalismo en un país gobernado por el peronismo. Por lo tanto, estará siempre sometido a presiones del gobierno nacional sobre el gobernador de Mendoza.

• Perfil opositor

En Diputados la situación todavía esta más confusa, aunque esta semana se plantee el primer intento para elegir el jefe de bloque. Hoy la mayoría de diputados radicales apoya la postulación de Angel Rozas por varias razones. Viene de la elección más exitosa para el radicalismo a nivel nacional en el Chaco y tiene además el perfil opositor al gobierno que sostiene la mayor parte del bloque, indispensable en medio de nubarrones sobre el futuro partidario, frente a la seducción que Kirchner está desplegando sobre muchos de sus dirigentes.

Rozas
, además de ocupar hasta ahora la presidencia del Comité Nacional y ser un cacique-provincial triunfante, tiene otros apoyos estratégicos. Lo impulsa el cordobés Mario Negri, que a su vez fue uno de los primeros candidatos a presidir el bloque UCR y que sigue siendo un hombre de alternativa. Negri tiene el compromiso de buena parte del bloque radical en el apoyo a Rozas, no sólo por la figura del chaqueño sino también por el perfil opositor que Negri mantuvo mientras manejó la secretaría general de la bancada, junto a Horacio Pernasetti que controlará el bloque hasta el 10 de diciembre.

Tuvo siempre, además, fuerte influencia en la conducción de la bancada. El principal contrincante de
Rozas en la pelea por el bloque es hoy el rionegrino Fernando Chironi con mandato vigente hasta 2007. Tiene en su contra el no haber conseguido una excelente performance en las elecciones del 23 de octubre y no ser una de las cabezas más nombradas en la conducción del bloque. Detrás de él se encolumnan algunos diputados radicales que volvieron a formarel grupo de los «federales» que Rafael Pascual hizo resurgir con el poder de manejo que todavía le queda en el Congreso de su época de presidente de la Cámara. Pero el poder de convocatoria es menor que el que reúne Rozas.

Antes de la decisión final hay definiciones en duda. En el bloque radical no se oculta que existen tensiones con los diputados correntinos, influidos por la alianza de
Ricardo y Arturo Colombi con el kirchnerista Frente para la Victoria. Dónde se ubicarán algunos de ellos y cómo votarán es todavía un interrogante, pero en la definición del jefe de bloque podrían abstenerse. Mientras tanto, a nivel nacional, la UCR intenta cerrar un acuerdo por la presidencia de comité partidario. Con acuerdo de Raúl Alfonsín -que hace semanas se bajó de su pretensión de ocupar el lugar- buscan que el mendocino Roberto Iglesias ocupe la presidencia con su principal contrincante, Margarita Stolbizer, como secretaria general.

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