Eduardo Duhalde puso ayer en funciones en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno a buena parte del gabinete nacional, que quedará completado el lunes cuando juren quienes ocuparán las carteras de Defensa, Salud, Educación y Desarrollo Social.
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Durante el acto, Duhalde puso en posesión de sus cargos al más joven de sus ministros, el jefe de Gabinete, Jorge Milton Capitanich; a los ministros del Interior, Rodolfo Gabrielli; de Relaciones Exteriores, Carlos Ruckauf; de Economía, Jorge Remes Lenicov; de Trabajo, Alfredo Atanasof; y de Producción, José Ignacio de Mendiguren. También lo hizo el único radical, hasta el lunes, Jorge Reynaldo Vanossi, que juró como ministro de Justicia. Ayer fue confirmado que Horacio Jaunarena, otro radical -en este caso bonaerense-, será el titular de la cartera de Defensa, que ya ocupó durante las presidencias de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa.
También asumieron los secretarios General de la Presidencia, Aníbal Fernández; de Inteligencia de Estado (SIDE), Carlos Soria; de Seguridad Interior, Juan José Alvarez; y el procurador del Tesoro, Rubén Citara.
Asimismo fueron puestos en funciones el nuevo vicecanciller, el embajador Jorge Faurie; el secretario de Culto, embajador Esteban Caselli; y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, todos del área del Palacio San Martín. En el acto estuvieron la Primera Dama, Hilda Beatriz González de Duhalde; el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño; el vicepresidente del Senado, Juan Carlos Maqueda; el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, y el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
•Radical
Además, asistieron el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Moliné O'Connor; el embajador de los Estados Unidos en Buenos Aires, James Walsh -portador de una carta de apoyo a Duhalde del presidente norteamericano George W. Bush-; el titular de la bancada de senadores del PJ, José Luis Gioja; y el ex titular del Banco Nación Enrique Olivera, uno de los pocos radicales presentes. Duhalde aún no designó a los titulares de las carteras de Educación, Defensa, Salud y Desarrollo Social, plazas que, según se informó, se completarán el próximo lunes.
Debido a la cantidad de invitados personales y a la presencia de numerosos legisladores nacionales y del interior del país, las medidas de seguridad de la Casa de Gobierno se vieron desbordadas por varios minutos hasta que se logró normalizar la situación en la explanada de la calle Rivadavia, por el Salón de los Bustos, que conduce al Salón Blanco.
Esta vez participó de la jura de los nuevos miembros del gabinete el titular de la CGT oficial, Rodolfo Daer; el sindicalista y diputado Saúl Ubaldini; el ferroviario José Pedraza; el de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, y el de SMATA, Raúl Amin, todos ausentes en el acto de asunción de Duhalde el miércoles pasado.
El protocolo esta vez ubicó a los jefes de las FF.AA. en la primera fila de la platea: el jefe del Estado Mayor Conjunto, teniente general Juan Carlos Mugnolo; y los titulares del Ejército, teniente general Ricardo Brinzoni; de la Armada, almirante Joaquín Stella; y de la Fuerza Aérea, brigadier general Walter Barbero, así como los jefes de la Policía Federal, de la Prefectura Naval y la Gendarmería Nacional, todos estuvieron presentes en el Salón Blanco. Lo mismo que el nuncio apostólico, monseñor Santos Abril y Castelló.
El bombista «Tula», que supo acompañar por varios años al ex presidente Carlos Menem, también estuvo en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, pero esta vez silencioso y sin los intrumentos de percusión.
Los empresarios Aldo Roggio, Juan Moravek, ex titular de la UIA; Adolfo Navajas Artaza (Estancia Las Marías), Guillermo Stanley (Citibank) y Raúl Fiscalini, de Repsol-YPF, también participaron de la ceremonia. Ex diplomáticos como Archibaldo Lanús y dirigentes políticos como Antonio Cafiero, Fernando Maurette y Carlos Brown.
El acto de jura de los ministros y secretarios finalizó, una vez más, con el Himno Nacional -evitando entonar la marcha peronista-, que fue cantado desafinadamente «a capella» por los presentes.
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