El diputado nacional del Frente Renovador, Alberto Roberti, confesó este lunes que le "duele" que dirigentes como Darío Giustozzi y el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino "no estén" en el espacio que conduce Sergio Massa y admitió que "tener que hablar de los que se van y no de propuestas no es lo que más quisiéramos hacer".
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"Me duele que Giustozzi y Cariglino no estén en el Frente Renovador", afirmó Roberti, en declaraciones a radio América, al señalar que se trata de "dirigentes muy valiosos, de territorio que han hecho un aporte importante al Frente Renovador pero no voy a contribuir a 'pegarles' o a ser duro con ellos porque cada uno sabe lo que hace".
Sin embargo, Roberti consideró que "tenemos que exceder los nombres" y sostuvo que "el hecho de tener que hablar de dirigentes que se van no es lo mejor", al afirmar que "nosotros quisiéramos hablar de las propuestas y de lo que el Frente Renovador le propone a la sociedad".
Ante una consulta, el diputado nacional admitió que la irrupción de Francisco De Narváez al espacio "cuando muchos habían hecho muchas cosas para construir el Frente Renovador no ha generado un buen clima".
Roberti aseguró que habrá internas en ese espacio entre De Narváez y su esposa, la diputada provincial Mónica López, para definir el candidato a gobernador del Frente Renovador, al sostener que "el dedo no funciona" en ese espacio.
Respecto a la postulación de su esposa, Roberti ratificó que no se bajará de esa disputa, al advertir que tiene "una propuesta de provincia y ha ejercido compromisos dirigenciales en los 135 distritos".