Se sufre en el menemismo, y mucho. Más cuando los militantes de este sector reconocen que Menem deja correr a todas las agrupaciones que se manifiestan en su apoyo porque al final suman en el vértice. Igual, se desvelan todos por tener el sello formal porque lo exige la burocracia electoral. En la puja de la Capital Federal esperan lograrlo la semana que viene, cuando el ex presidente haga una visita fugaz con el objeto de participar de algunos festejos adelantados de su 75º cumpleaños (el festejo grande lo reserva para el 2 de julio; será un megaasado de campaña en Anillaco). En esa visita a la Capital le reclamarán que el riojano dedo se incline hacia el lado más conveniente de cada cual. Extenderá seguramente los cinco dedos de la mano.
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Como ocurre en tantos distritos, surgen también en la Capital Federal nuevas agrupaciones menemistas que reclaman, y pelean con otras del mismo signo, esa autorización de Anillaco para armar listas de candidatos.
En la noche del martes, un grupo de dirigentes integrado por el ex secretario de Planeamiento Pascual Albanese, el ex vocero de la Cancillería Jorge Raventos, el periodista Reinaldo Parra y el ex asesor presidencial Luis Durán lanzaron la candidatura de la médica nutricionista María Simán Menem a una diputación nacional por la Capital Federal. Estaba también el ex presidente de FeArab Adalberto Assad, aunque aclaró que en su carácter de amigo, ya que su candidato a diputado nacional es el ibarrista Jorge Giorno, hoy en una banca de legislador porteño.
Esa liga de referentes menemistas respaldó la presentación del Frente Popular que lideran Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá a las elecciones legislativas del 23 de octubre. ¿Que otros han hecho ya lo mismo? Tanto mejor para estos menemistas, que creen que la proliferación de sellos mirando a La Rioja benefician la causa de su conductor. Este sector que anima la sobrina del ex presidente, a quien sus amigos llaman cariñosamente «Gacela» (apelativo que dice usaba ya su padre), y un grupo de empresarios de los cuales el más visible es Jorge Romero Vagni (postulante también a algún cargo legislativo), se alzó contra otro que también dice tener credenciales puras y riojanas. Se trata del proyecto de frente electoral de por lo menos tres partidos donde están el apoderado partidario Jorge Llampart, el abogado Carlos Tórtora, la legisladora macrista Silvia Majdalani, y un grupo de allegados a Luis Patti de los cuales el principal es el legislador Ricardo Busacca (democristiano).
Todos ellos se alinean con la conducción de Menem pero no se sumaron al lanzamiento «gacelista» que, como cuadra al menemismo, fue en una cena. Eligieron Tierra de Parrilleros, restorán de Puerto Madero no muy distante de Marcelo, que es donde conspira entre plato y plato el otro menemismo que sostiene la candidatura porteña a la diputación nacional de Llampart.
Anoche los dos sectores disputaban una interna de expedientes. La médica Simán Menem apuraba la preparación de los papeles para anotar el nombre Frente Popular ante la Justicia electoral de la Capital. Una anterior inscripción de esa marca como agrupación nacional fue devuelta por la jueza María Servini de Cubría con el argumento de que la que viene es una elección de distrito.
Entre los papeles con que cuenta Simán Menem figura una carta de Carlos Menem que la autoriza a desempeñarse como «responsable política» y «financiera» y «jefa de campaña» de ese frente aún no formalizado. El ex presidente aclaraba anoche que ese poder es para armar el frente, pero no aún una convalidación de candidaturas, algo que él decidirá en su momento junto a Adolfo Rodríguez Saá. Si logra hacerlo entre hoy y mañana las demás agrupaciones menemistas de la Capital tendrán dos caminos. O acercarse a Viamonte 352, adonde ella instaló sus cuarteles, a negociar el armado de listas o, como se presume, que anoten sus postulantes en otro frente que seguramente también contará -para alimentar la confusión general- con el apoyo de Carlos Menem.
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