17 de diciembre 2002 - 00:00

Menos Menem y Duhalde, se reúne todo el justicialismo

Los principales dirigentes del peronismo, incluyendo a gobernadores, se reunirán hoy en la Capital Federal para ensayar un mínimo acuerdo que le permita al PJ suspender las hostilidades antes de las elecciones. No estarán, claro, ni Carlos Menem ni Eduardo Duhalde, promotores del encuentro porque creen que su resultado favorecerá sus respectivos (y enfrentados) proyectos políticos. En un acta que habían aprobado menemistas y duhaldistas se aprueba la fecha del 23 de febrero para hacer elecciones internas para candidatos y también autoridades de partido. También se le reclamará formalmente al gobierno una ayuda para poder pagar la interna -se habla de $ 2 millones que le reclamó el PJ a Jorge Matzkin, que dijo que no-. No se avanzó en mucho más pero parece bastante si se miran los antecedentes del enfrentamiento interno del peronismo de la última década. Estarán los gobernadores y referentes más importantes del partido y la expectativa está puesta en si aceptarán la invitación hombres como Adolfo Rodríguez Saá o Néstor Kirchner, que amenazan con jugar por fuera del PJ en las próximas elecciones pese a lo cual hacen campaña por adentro.

La aceptación anoche de Carlos Reutemann, Felipe Solá y José Manuel de la Sota a la invitación de Rubén Marín y Eduardo Bauzá a una sesión especial de la mesa chica del Consejo Nacional del PJ le agregó alguna verosimilitud a la posibilidad de que haya hoy alguna paz entre menemistas y duhaldistas.

Están invitados todos los dirigentes de peso, gobernadores y miembros de las mesas de conducción, entre ellos el ex presidente Ramón Puerta -infaltable a todos las reuniones partidarias, confirmó la asistencia-, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá, que no respondieron al telegrama.

Se piensa en una foto pacífica que contraste con la gresca radical por el resultado de la interna, una oportunidad que le da la vida al PJ de parecer más manso que sus adversarios. Estarán todos, menos Carlos Menem y Eduardo Duhalde.

Otro avance fue la confección entre los apoderados de los dos sectores, César Arias y Jorge Landau, de un acta que deben suscribir los asistentes a la tenida en la sede partidaria de la calle Matheu en la Capital Federal. Son la mesa chica del Consejo Nacional (área Menem), la mesa del Congreso del partido que preside Eduardo Camaño y la Junta Electoral que conduce el candidato a vicegobernador del Chaco, Rafael González.

Ese borrador del acta se festejó como lo más que pueden acercarse hoy Menem y Duhalde y prevé esto:

1) se toma nota de la queja de la Junta Electoral, que dijo no tener ni dinero ni padrones para hacer la elección interna de candidatos a la que había convocado el ala Menem, aceptando lo dispuesto por el congreso duhaldista.

2) que esas elecciones
van a ser el 23 de febrero (y no el 19 de enero como hasta ahora ha querido el menemismo).

3) que
se van a elegir ese día además la totalidad de las autoridades del partido, como quiere el duhaldismo.

4) que la Junta electoral tiene desde hoy -si se firma ese acta - autorización para reclamarle a la juez electoral de Capital
María Servini de Cubría los padrones partidarios y de independientes para hacer esas internas. También para peregrinar formalmente al Ministerio del Interior para que Jorge Matzkin les dé dinero del fondo partidario permanente -donde la verdad no queda un peso-para hacer las elecciones. González pidió un anticipo de $ 2 millones y ya le dijeron que no.

•Citaciones

La reunión está citada a las 11, con un segundo llamado a las 12. Los menemistas más duros habían pensado en hacer una tercera convocatoria a la mesa chica del Consejo (ala Menem) a las 17, para el caso en que no hubiera acuerdo por la mañana y responder por la tarde con un grito de guerra que dividiría el partido.

Menem
en la mañana de ayer apaciguó a los «halcones» que querían ese fusible en prevención de una ruptura de último momento. Reunido con el equipo de campaña que integran Eduardo Bauzá, Eduardo Menem, Alberto Pierri y Antonio Cassia, el ex presidente y candidato a repetir consideró ese ardid como una muestra de desconfianza que sus adversarios no merecen.

Sonrió ante el gesto de la mesa y explicó:
«No se preocupen, les aceptamos las dos elecciones juntas, a candidatos y a partidos, y los arrastramos en las dos».

En esa mesa del hotel Presidente
se decidió congelar la principal pieza de negociación: la paz en la organización de la nueva estructura del partido. Es decir si se va a seguir negociando con el duhaldismo una lista de unidad para evitar la pelea en la urnas por saber quién moviliza más y mejor en los distritos clave. Para el menemismo, una manera de eludir la avalancha duhaldista en Buenos Aires; para el duhaldismo no enfrentarse otra vez, y para perder, con el peronismo del interior que siempre desconfió de ellos.

•Nueva junta

Si la reunión a la que asistirán todos los peronistas de peso, menos Menem y Duhalde, termina en paz, habrá tiempo para minucias menores. Por caso, negociar la integración de la nueva Junta Electoral, en la cual deberán quedar representados todos los candidatos anotados y por anotarse. El último Congreso reconoció válidas las de Menem y Adolfo Rodríguez Saá. Ahora, con la nueva fecha, los interesados en ser candidatos pueden inscribirse hasta el día que determine esa junta (la orden que tienen los faculta a ponerla dentro de los 30 días anteriores a la fecha de la elección, con un lapso obvio para ventilar impugnaciones).

Otra minucia es la reincorporación de los apoderados desalojados por el último congreso de Obras:
Jorge Giacosa (ala Menem) y Carlos Sergnesse (ala Rodríguez Saá). Ayudará al regreso de este último que asista Rodríguez Saá, quien estará en la Capital Federal para su «Marcha de los sueños» y ha sido invitado a concurrir.

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