20 de diciembre 2001 - 00:00

Mestre se peleó con De la Sota, Ruckauf y Puerta

Ramón Mestre confrontó verbalmente ayer con el virtual vicepresidente, Ramón Puerta, y con los gobernadores Carlos Ruckauf y José Manuel de la Sota por las responsabilidades políticas del estallido social. En ese fragor oral, los diputados peronistas Carlos Alesandri (delasotista) y Alfredo Atanasof (duhaldista-ruckaufista) lanzaron la posibilidad de iniciarle juicio político al ministro del Interior por haberlos acusado por los saqueos a supermercados. «Los saqueos han sido en Buenos Aires y en Entre Ríos. La evaluación la tienen que hacer los gobiernos provinciales, que son los responsables de la situación», arremetió Mestre, para quien la protesta tiene un origen político y no social. Desde el gobierno e, incluso, desde un sector del PJ, se sostiene sin reservas que detrás de los manifestantes se mueve la mano del mandatario bonaerense.

«No comparto ese criterio. Todos los argentinos tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Cuanto más alta es nuestra labor dirigencial, más alta es nuestra responsabilidad»
, le contestó Puerta después de haber visitado «protocolarmente» a De la Rúa. Para el misionero, los gobernadores -sin distinción de peronistas y radicales- no pueden enfrentar la crisis económica y social de sus provincias porque el Ministerio de Economía no les envía el dinero que les corresponde por coparticipación de impuestos. «Nadie ignora el tremendo atraso que tiene la Nación en el cumplimiento de sus obligaciones con las provincias», refutó Puerta. Mestre había sostenido que los asaltos a los supermercados no fueron por hambre, porque hubo gente que sólo se llevó bebidas alcohólicas.

En la misma sintonía que Mestre -marcó la interpretación que el gobierno le dio ayer a los disturbios-, aunque más moderado y realista en cuanto a la interpretación del conflicto social, Juan Pablo Baylac reconoció que «en algunos casos existe activismo e inducción a la violencia. Hemos visto situaciones de saqueos en los que la gente busca ropa y no para taparse. O algunos que se llevan heladeras, que no son para comer», se atrevió a justificar el vocero presidencial. No obstante, Baylac aceptó que «existen otros casos de demanda de alimentos ante los cuales el gobierno ha planteado un plan de emergencia alimentaria con un fuerte componente de solidaridad y coordinación entre las provincias y los municipios. Hay que distinguir siempre entre el que demanda alimentos y el que induce a la violencia, porque si no, estaríamos justificando todos los hechos», pontificó.

• Crisis de autoridad

En cambio, para Ruckauf y De la Sota la responsabilidad es del gobierno central. El bonaerense sostuvo que «en la Argentina existe una crisis de autoridad que potencia la grave situación económico-social, ya que los saqueos a supermercados y comercios son consecuencia de una política económica que cada vez deja más gente afuera y que cada vez produce más daño». Ruckauf trazó un panorama de hoguera al sostener que en la Argentina hay desobediencia civil, donde los gobiernos no cobran impuestos y la Nación no envía la coparticipación. Luego justificó que «el accionar de la Policía debe ser cuidadoso frente a los saqueos» ante las críticas de que esa fuerza de seguridad bonaerense dejaba actuar a los saqueadores.

Para De la Sota, el país también vive «un estado de anarquía y falta de autoridad que provoca que los pobres se sientan abandonados y desprotegidos, y que quienes no lo son se sientan intranquilos e inseguros». Al igual que su par de Buenos Aires, el mandatario cordobés le reprochó a De la Rúa ser el principal responsable de la crisis y le reclamó que «se haga cargo de la situación porque los argentinos lo votaron para que sea constructor y no bombero», en irónica referencia a manifestaciones del Presidente de que se la pasa apagando incendios.

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