Miceli siempre es mala noticia
No aprende Felisa Miceli, o se acostumbró tanto a las prebendas de los cargos públicos que contrajo una adicción insuperable. Le detectó una cámara del Canal 5 de cable el uso de dos camionetas del gobierno y una custodia policial de cuando era ministra de Economía. Se indignaron los responsables de eso (Néstor Kirchner, Miguel Peirano, Aníbal Fernández), pero sólo cuando se lo hizo público. Antes, le encontraron un sobre de dinero en el baño del ministerio y debió renunciar. Después asume funciones con Hebe de Bonafini que le impediría la ley de ética pública. Quousque tandem (hasta cuándo), Felisa?, diría la catilinaria.
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Felisa Micheli
Es más: algunos ministros rehúsan, ocasionalmente, usar custodia, como el citado González García, que es ministro de Salud y se mueve como un ciudadano más.
Sin embargo, cuatro meses después de haber cesado como ministra, Miceli se trasladaba en dos camionetas Ford Ranger XL, propiedad del Ministerio de Economía, y contaba con dos choferes pertenecientes a la Policía Federal. También disponía de un custodio de la misma fuerza. En rigor, según se informó ayer desde Hacienda, los vehículos pertenecían a la División Seguridad y Custodia de la Federal ubicada en la cartera de Economía. Ese dato era citado para tratar de desvincular a Miguel Peirano, sucesor de Miceli, del episodio.
Ayer, desde esa oficina, rehusaron dar información respecto del incidente. El responsable del área es el comisario Jorge Faris. La investigación administrativa podría orientarse en esa dirección: el jefe de custodia de cada ministerio es quien dispone a quiénes se brinda ese servicio.
Faris, junto a otros dos funcionarios policiales, fue acusado por el fiscal Guillermo Marijuán por presunta «sustracción de pruebas» en el caso de la bolsa de Miceli. No faltará quien intente hilvanar aquel hecho con la revelación que ahora podría complicarlo.
Un detalle: fue esa misma división la que, a mitad de año, en una revisión de rutina del despacho de la ministra, encontró una bolsa «sospechosa» en el baño. Luego se determinó que en ella había 100 mil pesos y 30 mil dólares. El incidente derivó, semanas más tarde, en la renuncia forzada de Miceli. A través de un comunicado de prensa, el Ministerio del Interior informó ayer la decisión de retirarle la custodia a Miceli y agregó, de manera inusual, que esa medida se dispuso por determinación de Kirchner, quien se mostró «muy disgustado». ¿Por haberse hecho público o por el hecho en sí, que ignoraba como el resto de la administración?
En el texto se informa, además, que el titular de la cartera política, Aníbal Fernández, «asumirá personalmente la investigación del caso».
Ayer, desde la Casa Rosada, en línea con la queja de Kirchner, cuestionaban duramente que Miceli haya usado vehículos oficiales. Sin embargo, hacían una salvedad. «Una ex ministra de Economía -explicaban- que tocó intereses sensibles, puede necesitar custodia.»



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