Javier Milei tiene previsto regresar este sábado a la Argentina después de su paso por Ecuador y Colombia, en una gira que volvió a poner el foco en su estrategia de posicionamiento regional. No obstante, el Presidente encontrará a su regreso una agenda doméstica bastante más incómoda que la que dejó al partir debido al revés en el Senado con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, puertas adentro de Casa Rosada, comienzan a acumularse preguntas sobre la coordinación política, la comunicación y la capacidad para sostener las iniciativas del Ejecutivo en el Congreso.
Uno de los principales puntos de la agenda será la reunión de la mesa política, prevista para el martes, que volverá a reunir a sus nueve miembros: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; su segundo Ignacio Devitt; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo; la jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich; el jefe de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández y el subsecretario de Gestión Institucional Lule Menem.
El encuentro tendrá lugar luego de que el Ejecutivo retirara dos de los capítulos centrales del proyecto (Manejo del Fuego y ley de Tierras) para evitar una derrota parlamentaria. El episodio dejó además un costo político interno y volvió a poner bajo la lupa la estrategia de avanzar con grandes paquetes de reformas.
La mesa política vuelve a reunirse este martes.
Javier Milei vuelve con la mesa política en agenda y el desafío de recomponer al Gobierno
La discusión no será solamente legislativa. En Balcarce 50 reconocen que existen problemas de coordinación en la actividad parlamentaria y dificultades para imprimirle mayor dinámica a la gestión. El diagnóstico oficial incluye complicaciones comunicacionales y una falta de articulación que se hizo visible durante la sesión en el Senado, cuando el capítulo que el Gobierno pretendía defender terminó convirtiéndose en el principal foco de resistencia de los aliados.
Ese punto será inevitable en la mesa política. La derrota dejó expuesta una tensión entre la estrategia de impulsar reformas amplias y la necesidad de construir acuerdos específicos con gobernadores y bloques aliados. El oficialismo logró preservar la votación del resto del proyecto, pero lo hizo a costa de retirar una iniciativa que había presentado como parte de su agenda de transformación. La pregunta que queda abierta es cuánto margen tiene el Gobierno para repetir ese esquema cuando enfrente los próximos proyectos.
En paralelo, la mesa política deberá comenzar a ordenar otra agenda de mediano plazo. La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, dentro de una gira por Uruguay, Argentina y Perú, con escalas previstas en Buenos Aires, Córdoba y Luján, obliga al Gobierno a repartir responsabilidades concretas en la organización y en la agenda institucional que acompañará la llegada papal.
Pablo Quirno anunció esta semana la visita del Papa.
Presidencia
La cuestión tiene además una dimensión política para Milei. La llegada de León XIV será uno de los acontecimientos institucionales más relevantes del segundo semestre y tendrá una fuerte carga simbólica para el Gobierno, que deberá administrar la relación con la Iglesia y, al mismo tiempo, la exposición pública del Presidente junto al Papa.
A la agenda local se sumará el proyecto internacional que Milei viene impulsando desde hace meses: la organización de una cumbre de líderes y referentes de derecha de América Latina en Buenos Aires. La idea apunta a reunir a mandatarios y dirigentes alineados con la visión política y económica del Gobierno y forma parte de la estrategia presidencial para consolidarse como una referencia regional de ese espacio. La gira por Brasil, Ecuador y Colombia se inscribe precisamente en ese objetivo de construir vínculos con gobiernos y dirigentes ideológicamente cercanos. El regreso de Milei servirá entonces también para retomar la organización de ese encuentro, todavía sin una fecha definitiva.
Javier Milei junto al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
Presidencia
Pero mientras Milei busca proyectarse como articulador de la derecha regional, Karina Milei tendrá que ocuparse de la agenda doméstica. La secretaria general de la Presidencia tiene pendiente organizar una reunión con legisladores bonaerenses en la Casa Rosada, en momentos en que la provincia de Buenos Aires se convirtió en uno de los principales terrenos de disputa política para La Libertad Avanza.
En los próximos días, con Milei nuevamente en Buenos Aires, la mesa política tendrá que procesar ese resultado y definir cómo se sigue. Si el Gobierno quiere acelerar la segunda mitad del año, tendrá que resolver primero los problemas de coordinación que quedaron expuestos en el Senado. El desafío para Milei será, entonces, recuperar iniciativa sin volver a pagar el costo de una agenda que avance más rápido que la capacidad política para sostenerla.