8 de julio 2013 - 11:29

Murió Joaquín Piña, el obispo que frenó la reelección indefinida

Joaquín Piña encabezó en 2006 la campaña electoral en Misiones contra la reelección del gobernador Rovira. Luego del triunfo, fue recibido por el expresidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada.
Joaquín Piña encabezó en 2006 la campaña electoral en Misiones contra la reelección del gobernador Rovira. Luego del triunfo, fue recibido por el expresidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada.
El obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, falleció este lunes a los 83 años como consecuencia de un paro cardíaco, mientras se encontraba internado en Buenos Aires.

El religioso actuó en política y en 2006 encabezó la coalición cívica que evitó la reforma de la Constitución de la provincia de Misiones, frenando la intención de reelección indefinida que pretendía el entonces gobernador kirchnerista, Carlos Rovira.

Nació el 25 de mayo de 1930 en Sabadell y fue ordenado sacerdote jesuita en 1961.

Estuvo destinado más de veinte años en Paraguay, hasta que en 1986, fue designado obispo de la nueva diócesis de Puerto Iguazú, al norte de la provincia.

Durante su gestión pastoral fue crítico de las políticas del menemismo y de los gobernadores justicialistas Ramón Puerta y Rovira.

Está previsto que su cuerpo sea trasladado a la provincia en un vuelo especial desde Buenos Aires y se estima se lo velará en la Catedral de Puerto Iguazú.

A las 18.00 de este martes comenzará la misa exequial y posteriormente será enterrado allí mismo.

El sindicalista camionero Adolfo Velásquez, diputado provincial y uno de los hombres que estuvo más cerca de Piña durante la elección de convencionales constituyentes, indicó que "su muerte no solo enluta a la grey católica, sino a todo un pueblo que vio en él a un guía espiritual de pensamientos amplios, que supo aglutinar esfuerzos para poner freno a un atropello".

El bloque de diputados de la Unión Cívica Radical de Misiones, por su parte, consideró al obispo "un luchador incansable por la igualdad social y los valores de la República".

"Los grandes hombres cuando parten hacia el descanso eterno quedan vívidos en el corazón de todos quienes lo admiramos por su enorme sabiduría, su hombría de bien y su coraje cívico que lo llevó a aceptar una candidatura de convencional constituyente cuando los principios republicanos estaban jaqueados", señalaron los radicales.

En tanto, en Buenos Aires, los diputados Fernando "Pino" Solanas y Elisa Carrió también expresaron su "profundo pesar por el fallecimiento" del obispo.

"Esta es una gran pérdida, fue un hombre de una gran sensibilidad popular y compromiso político. Capaz de enfrentar al poder de turno y derribar el autoritarismo político que Carlos Rovira pretendía instalar en Misiones con al apoyo de Néstor Kirchner, permitiendo su reelección indefinida", manifestaron en un comunicado.

Por su parte, la diputada Victoria Donda agregó: "Para mí es una pérdida muy sentida la del Obispo Piña. Realmente fue de esas personas que nos han dejado un ejemplo de vida y muchas enseñanzas para los que tuvimos la posibilidad de conocerlo a él y su obra".


Candidato

Piña será recordado en el ámbito de la política local como el obispo jesuita que frenó la reelección indefinida, derrotando a Néstor Kirchner en una elección en Misiones. La historia se remonta al 2006, cuando el religioso catalán encabezó el Frente Unidos por la Dignidad (FUD) que compitió en una elección provincial de constituyentes, que busca imponer la reelección indefinida del entonces gobernador de la provincia de Misiones y aliado de Kirchner, Carlos Rovira.

En ese entonces, la candidatura de Piña, que sostenía como lema episcopal "para servir" había sido bendecida por el actual Papa Francisco, exarzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. "Que yo sepa Dios no tiene partido", ironizó el exmandatario fallecido durante un acto en Misiones, al apoyar la reelección indefinida de Rovira, mientras del otro lado, en el Episcopado, se llamaron a silencio, confiados en la victoria en las urnas.

El arrollador triunfo de Piña por 13 puntos significó el camino a una posible reconciliación entre el kirchnerismo y la curia, a la vez que despertó dudas sobre el papel político de la Iglesia y su rol opositor. "No tengo ningún problema en particular contra de Bergoglio, pero hay algunas cosas en las que disiento", le dijo Kirchner a Piña cuando lo recibió en su despacho de la Casa Rosada en mayo siguiente, a pocos días de celebrar cuatro años como Jefe de Estado.

"El Presidente me dijo que no tiene nada contra el cardenal Bergoglio. Tiene algunas diferencias, pero las podemos superar mediante el diálogo, al que él está abierto en todo momento", dijo Piña al salir de ese encuentro.

Esta contienda electoral tuvo vasta repercusión a nivel nacional, por cuanto el expresidente Kirchner había manifestado enfáticamente su apoyo al mandatario provincial. Lo cierto es que tras la contundente derrota de Rovira fueron desactivados similares proyectos reeleccionistas de otros gobernadores como el jujeño Eduardo Fellner Jujuy y el bonaerense Felipe Solá.

Aunque había sido crítico de las políticas del menemismo en los '90 y de los gobiernos pejotistas de Ramón Puerta y Rovira, esa elección consagró a Piña al triunfo y al retiro. Desde ese entonces se radicó puertas a dentro en la comunidad jesuítica de Posadas. Las ruedas de prensa, la campaña, las caminatas y la exposición lo habían agotado. "No me arrepiento de nada. Doy gracias a Dios por haber prestado un servicio a la Patria y a la Iglesia", aseguró Piña tras la victoria.

Te puede interesar