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De todos modos, aclaró que, en el marco de la normalización, se deberá "permitir que haya representación de otros sectores y provincias que están alejadas del transversalismo".
Para Romero, "es un problema" que la normalización del partido, hoy intervenido por la justicia, no esté en la agenda del Presidente "porque cualquier gobierno necesita un apoyo partidario, no sólo de las encuestas o algunos medios amigos".
"Todo gobierno necesita de un apoyo institucional partidario que lo soporte", sostuvo el gobernador salteño y agregó que "muchas actitudes de silencio y falta de apoyo podrían consensuarse en el partido".
Romero dejó en claro que no cree "en los enfrentamientos" ni que "un partido sea una bolsa de gatos sino un lugar donde las distintas corrientes están democráticamente representadas y nadie le va a negar al presidente Kirchner su derecho a presidirlo si él desea hacerlo".
"Si (Kirchner) desea ser presidente del partido no va a tener dificultad de serlo, pero va a permitir en un cuerpo orgánico que haya representación de otros sectores y provincias que están alejadas del transversalismo", efatizó Romero en declaraciones a la radio FM La Isla.
Romero comentó que el justicialismo "tiene bastante organización en cada una de la provincias donde gobierna y no puede ser que a nivel nacional, siendo un partido que gobierna, esté acéfalo y con esa práctica de que no tenemos reglas del juego".
Para Romero, "no es un tema de amigos o enemigos o veredas sino que institucionalmente el partido debería estar organizado, y si los hay no es un tema para mí acuciante porque si hay que elegir candidatos o normalizar el partido, todo el mundo concurre y la gente es la que decide".
El ex compañero de fórmula de Carlos Menem recordó que "hace dos años" que pide la organización del justicialismo "y no tenerlo de la manera en que está dividido", pero aclaró que "no es una cuestión que uno solo lo pueda resolver debemos trabajar todos los dirigentes en ello".
Señaló que su relación con el gobierno es institucionalmente "buena", aunque advirtió que tiene sus "diferencias políticas y de gestión, pero tampoco estoy en campaña de ningún tipo porque creo que tengo que ocuparme primero de terminar mi mandato en Salta".
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