16 de diciembre 2002 - 00:00

No final de Lole para jugar la presidencial

El fin de semana le regaló un percance a cada uno:

• El percance de Eduardo Duhalde fue enterarse de que sus enviados a Santa Fe el viernes por la tarde escucharon de boca de Carlos Reutemann el no definitivo a cualquier posibilidad de una candidatura presidencial. Nadie sabe a estas horas de qué forma se lo dijo «Lole» a quienes lo vieron ese día y, además, por teléfono al encargado de tratar con él en la Casa de Gobierno, Juan Carlos Mazzón. Este llamó de inmediato al presidente, que pasó el fin de semana con Néstor Kirchner en Santa Cruz y mañana se sacará fotos en Córdoba con José Manuel de la Sota. Mazzón era el único junto a Duhalde que mantenía el fuego encendido esperando a «Lole». La semana pasada Duhalde les dijo a los mismos a quienes les comentó la posibilidad del encuentro con Menem en Tierra del Fuego que «Lole» todavía podía ser candidato. «No sé si nos está cargando o perdió el juicio», comentó uno al salir.

• Carlos Menem se quedó sin ir a Tierra del Fuego y frustró lo más importante del viaje, la primera foto de la fórmula Menem-Romero con un gobernador que no sea Angel Maza o Rubén Marín. Carlos Manfredotti, que sufre ser rehén del gobierno nacional por la necesidad de fondos para su provincia, había dispuesto medidas de seguridad excepcionales no sólo por la importancia de los visitantes a Ushuaia y a Río Grande. También porque activistas intentarían piquetear a Menem al llegar a la provincia.

• En Tierra del Fuego, había prevenciones iguales de seguridad y se comentó la posibilidad de escraches ya en el charter Boeing de Aerolíneas que salió el sábado a las 4 con 100 menemistas top a buscarlo a La Rioja para ir de ahí a Ushuaia. Los menemistas madrugadores fueron recompensados con un desayuno a las 6.45 en el aeropuerto de La Rioja junto a Menem, Cecilia y el perro blanco. Subieron y cuando volaban sobre Córdoba el frío en la cabina era insoportable. El piloto anunció que bajaban en Córdoba por fallas en la presurización de la cabina. Se animó a seguir y anunció bajada en Mar del Plata. Finalmente, lo hizo en Buenos Aires y anunció que el viaje se suspendía definitivamente.

• Se intentó usar el avión de Juan Carlos Romero, que llegaba a la mañana de Washington, pero el avión de línea que traía al gobernador de Salta se demoró y llegó a la Capital casi a mediodía, sin tiempo para llegar a Ushuaia para cumplir la agenda. Para Menem, ideal: un fin de semana sin agenda. Se entrevistó con Romero y Eduardo Bauzá en el Hotel Presidente para terminar de cerrar detalles de la cumbre del PJ de mañana, martes, y se fue al Country Armenio, adonde usa la casa de Armando Gostanian, a entregarse al descanso y al golf.

• Adolfo Rodríguez Saá también tuvo una emergencia. Su chofer atropelló a un peatón en una ruta rural de San Luis y no faltan ya los interesados en montar la leyenda de que él estaba allí, forzándolo a explicaciones incómodas en lo político. Va a dar que hablar este accidente en una campaña donde todo se usa.

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